Mudanza

Queridos lectores:

 

  Desde hoy pueden continuar leyendo los comentarios (espacio en blanco para adjetivo calificativo) en la siguiente dirección:

 

 http://sintitularlo.blogspot.com

 

  Espero que los cambios realizados sean de su agrado.

No me salen las cuentas

Este era el titular que se podía leer en la edición de tarde de elmundo.es del martes 21 de febrero:

 

Camps sólo tiene 900 euros en su cuenta y Barberá un coche de hace 21 años

 

No es nuevo este alarde de sinceridad de los políticos españoles. Hace algunos meses conocimos que el actual vicepresidente tercero (¿para qué sirve este cargo?) y ex presidente de la Junta de Andalucía (sus obras le contemplan) reconoció que tenía un patrimonio escaso, menos de 70.000 euros, tras 32 años de trabajo en la Administración. Ahora nos enteramos de que pasa lo mismo en Valencia. Los ahorros de Francisco Camps y esposa rondan los 3.000 euros. Empiezo a preocuparme.

 

No caben muchas opciones. La primera puede ser que realmente nuestros represenatnes políticos trabajan de forma abnegada por un mísero sueldo. Toda esa gente que pulula en ayuntamientos, comunidades y parlamento aguantando las mentiras y los insultos de quienes les acusan de llenarse los bolsillos con el dinero del contribuyente. Injurias.

 

En este caso cómo no disculpar que de vez en cuando se distraigan algunos dinerillos…, para pagar la hipoteca (en Baqueira) o los estudios de los niños (en USA). Cómo no va a aceptar Rita Barberá un bolso (de Vuitton) si apenas tendrá dinero para comprárselo ella. La alcaldesa de Valencia ha declarado unos 295 mil euros, algunas acciones y un cochecito de más de 20 años (un Lancia Delta según elmundo.es, un coche casi de época según El País –cada día aprendo algo nuevo del periodismo leyendo el diario de Prisa-).

 

También puede ser que nuestros queridos representantes sean un desastre en lo que a contabilidad familiar se refiere. Joder, yo he trabajado tres años (de forma oficial) y he conseguido ahorrar una cantidad considerablemente mayor. Si este punto es cierto, más opciones: ¿echamos cuanto antes a los que manejan nuestro dinero? (si han hecho eso con el suyo…); ¿me propongo para controlar la Hacienda pública? Creo que me quedo con la primera opción.

 

Una última posibilidad que se me ocurre después de darle muchas vueltas al asunto. ¿Puede ser que algunos nos intenten tomar el pelo?

Enseñando español...

¿Qué tendría que estudiar una persona si quisiera dedicarse al periodismo?... En realidad cualquier cosa mejor que la propia carrera, pero pongamos que la Licenciatura del mismo nombre. ¿Si quisiera dedicarse a la medicina? Varios años de carrera y luego probablemente el MIR, un rollo. ¿Para enseñar historia? No puedes hacer nada si no tienes la correspondiente licenciatura. ¿Para enseñar lengua española? Licenciatura requerida para los cursos de la ESO. ¿Para enseñar lengua española en países de habla inglesa? Pues lo mismo… piiiiiiiiiiii. Error. En este caso necesitas la Licenciatura en Filología Inglesa.

 

Cuando empecé a mirar las becas del MEC (Ministerio de Educación y Cultura) para enseñar español por el mundo pensé que la cosa sería complicada por el número de solicitantes. Desde luego, lo que no pude imaginar nunca es que tendría problemas por haber estudiado Filología Hispánica. Está claro que me equivoqué. Bueno, pensé, está la posibilidad de ser asistente de conversación (el guiri que llega a un país para que le paguen algo de pasta por entretener a los alumnos mientras se ríen de él) y seguro que hay menos requisitos. Pues también me equivoqué. No sé, a estas alturas empiezo a pensar si también me equivoqué al comprar el Cola Cao (no, eso lo hice bien, cogí el tradicional y no el que tiene fibra).

 

Por suerte, si uno ha estudiado los arcanos de la lengua española y ha leído artículos y ensayos sobre el “se reflexivo” o las diferentes posibilidades de los adjetivos calificativos, o incluso la evolución de la “yod” y la “wau” (como lo cuento y escribo), tiene la posibilidad de acercarse a Francia, Italia o Portugal para enseñar el idioma de Cervantes. Lógico, porque casi todos los españoles tenemos conocimientos suficientes de la lengua de esos países, a diferencia de lo que ocurre con el inglés. Claro, porque así, es mucho más fácil atender a lo que los alumnos dicen de modo que se pueda controlar mejor la clase o simplemente se puedan resolver mejor las dudas que les puedan surgir.

 

Visto lo visto, habrá que amoldarse a las circunstancias y aprovechar que al Estado (es decir, a nosotros) todavía le queda algo de dinero para mandar a sus ciudadanos al extranjero a promocionar la lengua y las bondades del país. Pensándolo bien, deberían haber hecho un esfuerzo mayor este año porque tal y como está la cosa nada mejor que trabajar por el aumento del turismo. Mientras iré echando un vistazo por los países vecinos a ver qué ofrecen (por cierto, me sorprende que para Francia haya casi 500 plazas, no sabía que tenían tanto interés en nuestro idioma, más que los ingleses, en muchos colegios siguen con el Francés como segunda lengua, pobres…), la verdad es que Italia siempre pe ha hecho gracia.

 

 

P.D.: Atentos al nuevo blog de elpais.com. Indescriptible.

Recomendaciones de cine (no son mías)

Como cada viernes no he podido resistirme a poner la radio a media mañana, Carlos Herrera y las doscientas personas que parece mete en el estudio, o donde sea, porque a veces cada uno está en una ciudad distinta. Entre ellas un crítico de cine que nunca defrauda: Rafa Fernández. Geniales comentarios sobre las películas y el mundo del cine… o lo que se tercie. Su análisis, en el programa de Herrera, sobre la última obra de Scorsese me ha llamado la atención (¿tendré que ir al cine a verla?). Sinceramente os tengo que recomendar a este tipo, risas y buenas críticas garantizadas. Mientras llega el próximo viernes os dejo el enlace a su blog, merece la pena y, si os gusta el cine, sin duda, seguid sus consejos.

 

 

P.D.: curioso, curioso… el centro del debate es el ofendido… Alguien tiene un problema de comunicación serio.

"Aznar fascista tu eres el terrorista"

Que a estas alturas de la película estemos todavía insultando con este tipo de argumentos a José María Aznar -superviviente de un atentado- cada vez que va a dar una conferencia por ahí (en realidad por aquí por España) ya no sé si tiene delito o simplemente aburre. Que encima alguien se atreva a decir, en estos momentos, que este señor no tiene nada que enseñar en una Universidad me da vergüenza. Hombre, una persona que consiguió, por poner un ejemplo, una rebaja del 23 al 10 por ciento en la Tasa de paro sobre población activa, pues me parece que algo podría explicar en la Universidad, o incluso en el Congreso. 

 

Da igual que España cambiara y se enriqueciera durante los 8 años de su Gobierno. Da igual que ese enriquecimiento haya permitido vivir de las rentas (de lo contrario ¿cómo se iba a sostener todo el despilfarro?) a los incapaces que hoy ocupan –es que no hay otra palabra, porque no hacen nada- el poder Ejecutivo. Da igual que nos abrieran las puertas en el país más importante del mundo, claro, entonces no importaba porque mandaban unos simples desgraciados que no sabían hacer la o con un canuto, no como ahora (sólo hay que recordar el buen resumen de la historia de España que hizo el actual presidente en su discurso de El Cairo –página 8, párrafo 3-, memorable). Da igual que se acabara con la corrupción institucional –aunque hubiera residuos, habrá siempre- como fue desgraciada norma durante muchos años en el mandato de Felipe González.

 

Todo eso da igual… Porque desde hace unos años, gracias a nuestro actual presidente –hay que reconocerle sus méritos- algunos han recuperado ese sentimiento de pertenencia a unos bandos. Casualmente muchos de los que han recibido esa doctrina basada en dos ideas (unos son malos y otros son buenos) son los que no han vivido esa realidad, gente que no alcanza la treintena ni de lejos. De lo contrario callarían, seguramente intentarían olvidar y seguir con su vida, con la que les quedara. Gracias a esa crispación, que reconoció el presidente ante ese gran periodista español, hay gente que no puede andar tranquilamente por el simple hecho de manifestar unas ideas determinadas.

 

Será por eso por lo que una mayoría, erróneamente, pensó que sería mejor girar un poco para pasar desapercibidos. Otros no. Y a esos no se les perdona. Y por eso serán insultados y ridiculizados, por lo menos mientras continúa el actual presidente, porque esa fue, es y será su política. Hoy en la Universidad de Oviedo se ha vivido un ejemplo más… Hace meses fue en la inauguración de un hospital en Madrid (claro, privatizan la Sanidad)… Y mañana en cualquier sitio que lleve el mismo sello. Y mientras a ver si vamos pactando porque “no se me ocurre otra idea”.

Corta y pega

Me causó una gran impresión, muy positiva, la Editor’s Note que ayer mismo (martes 16 de febrero) pude leer en la edición impresa del International Herald Tribune (IHT), y que en Internet aparece fechada el lunes día 15 del mismo mes. ¿El motivo? El periódico está investigando a uno de sus redactores por utilizar expresiones, frases, palabras, fragmentos… de noticias publicadas en otros medios sin citarlos.

 

Sí, no me lo invento. Podéis comprobar el link que he dejado arriba. Por lo visto desde el Wall Street Journal (WSJ) dieron un toque (tipo: “oye, que ya le vale a este pavo”), y en el New York Times (NYT) decidieron investigar. (IHT es la versión global de NYT, que en España, para suerte o desgracia, viene acompañado de E(l) P(aís) en inglés…, “¡ahí es ná!”).

 

Pero lo mejor es uno de los argumentos que da el editor: “Copiar el lenguaje directamente de otras empresas informativas sin la correspondiente atribución –incluso aunque los hechos sean independientemente verificados- es una seriea violación de la política del Times y de los principios del periodismo”.

 

Hablaba hace unos días con un amigo que me comentaba indignado cómo un periódico publicaba a veces noticias con un retraso de días con respecto a otros medios sin, por supuesto, hacer referencia a los mismos. Por no hablar de los redactores de una radio que, tras asistir a una “casi rueda de prensa”, cuentan en su crónica que la información es exclusiva.

 

Indudablemente esta forma de actuar es para nota, aunque lo de pasar por alto la información de otros medios está a la orden del día en algunas zonas del noroeste español… Lo que sí es común en nuestro país (sí sí, común) es precisamente lo que critica el editor del NYT en su nota, es decir, copiar fragmentos de artículos, o artículos enteros de cualquier agencia de noticias, y firmarlos con el nombre del periodista o, peor aún, con el del medio. Tal cual. Bueno, a veces se inventan unas iniciales.

 

Lo que algunos periodistas consideran prácticamente un fraude, la corrupción de la práctica profesional, aquí está a la orden del día. Parece que en nuestro país hay gente que no tiene problemas a la hora de engañar a los lectores, radioyentes o telespectadores (“no duden de lo que leen porque lo he firmado yo, tienen mi garantía”). Y lo mejor es que, encima, esos que copian o dan informaciones atrasadas o conocidas como nuevas, luego se atreven a dar lecciones. Hombre, ya que no van a cambiar hagan como el resto y miren para otro lado, así por lo menos pasa desapercibido.

Españoles emprendedores

He visto muchas escuelas por ahí que dan cosas de todo tipo, hasta de ajedrez, o si no son escuelas, por lo menos agencias que ofertan o consiguen clases particulares de casi todo. Lo que no había visto nunca era una academia para aprender a ser cheerleader. Cosas que aprende uno gracias a “Españoles por el mundo”. Una pareja (ya no sabe uno cómo calificar la unión entre un hombre y una mujer, la cosa se complica más), ella de USA y el de España, viven en San Francisco. Ella era animadora, él estudio una especie de empresariales. Está claro que para montar un negocio/empresa, tienes que dominar el asunto… La cosa estaba clara. Y a juzgar por las imágenes no les va mal con lo de la academia, un sitio enorme lleno de niñas -con sus típicos uniformes universitarios- dando botes y cantando dame una S, dame una A, dame una N… (en inglés, claro).

 

Desde luego, visto lo visto, está claro que aquí, o allí en USA, hay sitio para todo. Será por eso que otro español se quedó en la misma ciudad después de hacer un máster para montar una empresa de “ropa inteligente” (por ejemplo, chaqueta con botones para manejar el iPod, algo que ya ví en España hace dos o tres años, espero que la idea fuera suya). Va a ser verdad eso de que es la tierra de las oportunidades, para los que tengan la oportunidad de entrar, claro, porque ir de visita o estudios puede colar, pero para trabajar allí la cosa se complica de verdad… Aunque siempre queda la opción de la entrada ilegal, a la espera de que se acerquen los de Homeland Security.

 

Prendas inteligentes, escuelas de animadoras profesionales (no hace falta decir que eso habrá que ponerlo en el CV), venta callejera de comida hispana… Cualquier cosa parece tener cabida al otro lado del charco. Sólo hay que echarle algo de imaginación, un poco de dinero (¿hay alguien que no lo haya conseguido trabajando de camarero?), y, me imagino, con algo de trabajo, en ocasión con mucho, y quizá hasta con miedo a que el negocio “x” no dé resultado… Está bien saber lo innovadora que es la gente, lo aventurera y, sobre todo, lo bien que les va (especialmente cuando todo es crisis, qué aburrimiento)… Pero quizá algún programa también se podría fijar en el making of, estaría curioso conocer el proceso desde el principio.

 

P.D.: a lo mejor no estaría de más que alguno de los españoles que andan por ahí fuera volvieran a casa con sus ideas -o que las mandaran por correo-... a pesar de la regulación imposible que ahoga a los pequeños empresarios.

Saber elegir

Ando embarcado estos últimos días en varias “consideraciones” por decirlo de alguna manera. Por supuesto no voy a hablar de las más personales porque no viene a cuento, o simplemente porque no me da la gana. Pero una de las cosas a las que más vueltas le doy es a la necesidad de seleccionar los contenidos informativos que en realidad uno está buscando. Indudablemente la profesión pesa y es complicado dejar de leer aquí y allá las últimas noticias, y los últimos cotilleos, tanto políticos como periodísticos porque en las actuales circunstancias la cosa está que arde.

 

Ante esta situación hay dos opciones: vagabundear por periódicos en Internet y páginas confidenciales vairas… o seleccionar y dirigirse a las mismas fuentes. Apuesto por la segunda. Pero para ello también es necesario tener claro lo que se busca. ¿Un poco de todo? ¿Cine? ¿Literatura? ¿Las últimas novedades de tu ciudad, pueblo o aldea?... Por supuesto hay que tener en cuenta el tiempo disponible. Después es cuestión de seleccionar varias páginas que se ajusten a mis necesidades.

 

Sinceramente, menos es más. Si para enterarme de lo que pasa tengo que acercarme a dos medios y cotejar versiones probablemente ninguno merezca la pena. Por eso últimamente sólo me interesan las informaciones (debería ir con mayúscula pero me parece tópico y hasta pedante, así que lo explico). Si quiero opinión me leo un artículo de alguien que puede saber sobre el tema que me interesa.

 

Dicho esto, a diferencia de lo que otros opinan, pagar por ciertos servicios me parece bastante lógico, dando por hecho que se van a utilizar. (No tiene sentido suscribirse, por ejemplo, a la revista Renacimiento y no mirar más que dos páginas…, a menos que el comprador sea coleccionista). Es más, cierto gasto podría suponer a la larga un ahorro, tanto de tiempo como de dinero. Hay fuentes que merecen la pena y otras que no. Es cuestión de descubrir las que se ajustan a cada perfil. Lo que no tiene sentido, al menos, desde hace algún tiempo para un servidor, es deambular sin rumbo… Claro que darse una vuelta y disfrutar del paisaje de vez en cuando es un aliciente, incluso en la web.

 

 

P.D.: una herramienta útil y gratuita que supongo muchos conocerán, Google Reader, con mucho potencial.

Modelos periodísticos

 

Esta es la propuesta de los editores de diarios en España de cara al futuro:

Los grandes de la prensa piden a De la Vega más suscripciones de los ministerios

 

Esta es la propuesta de un diario americano para ese futuro que ya ha comenzado:

Times Reader 2.0

 

No hace falta dar muchas vueltas por Internet para encontrar artículos (opinión del medio o de colaboradores y noticias) de los principales diarios españoles criticando al Gobierno por el aumento del déficit. Es más, no sólo han pedido algo de control sino su rebaja. Sin embargo, estas medidas no se deben aplicar a los medios de comunicación, bueno, a los representados en la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE). Para ellos es necesario un paquete de ayudas que comprenda, principalmente, un aumento de la publicidad y de las suscripciones en los ministerios (supongo que, ya puestos, en todos los organismos públicos).

 

A mediados de semana, navegando por el NY Times, antes de ir a la cama, me encontré con un anuncio que me remitió al link que he dejado arriba, la aplicación Times Reader 2.0 (actualización de otra anterior). Problemas técnicos no me permiten experimentar con ella en el ordenador (y me frustró un poco el asunto), así que he tenido que experimentar en otro. Una experiencia interesante que, seguro, lo será mucho más en cualquier tablet PC (no hace falta iPad). En definitiva, navegas por el periódico impreso. La prueba es gratuita así que lo recomiendo.

 

Desconozco las ayudas que reciben los medios impresos en Estados Unidos, aunque seguro que distan mucho de las que reciben aquí. En cualquier caso, lo realmente sorprendente es el comportamiento de los medios, por un lado con la que cae, y por otro con una petición que va en contra de lo que predican. Realmente asombroso. En la línea del paseo que se dieron delante del FT. Lo siento mucho, pero si no consiguen más compradores el problema no se va a solucionar nunca.

 

El sistema del NY Times me parece realmente interesante y a un precio competitivo, un pago semanal de 3,45$, que a lo largo del año supondrían poco más de 121 €. ¿No creen que muchos españoles estarían dispuestos a afrontar ese pequeño gasto semanal? Quizá el problema está en el contenido.

Problemillas con el ordenador

Es genial esto de los ordenadores. Sin duda una pasada. Das a un botón y consigues una calculadora, o un vídeo, o un libro, o lo que se te ocurra. Además, no necesitas papel para guardar nada, cierras la tapa (en el caso del portátil) y ya está, luego lo guardas donde mejor te venga y casi no ocupa espacio. Siglo XXI, desde luego. Bueno, en realidad ya funcionaban el hace muchos años.

 

Puedes hacer muchas cosas. Eso sí, cuando tienes un problema lo llevas claro. Y no hablo de problemas de última generación, no, me refiero a problemas simples. Por ejemplo, uno se descarga un programa, le da a la opción Ejecutar y espera que la aplicación en cuestión funcione, especialmente si en la pantalla pone que ha sido instalada correctamente. Pues va a ser que no.

 

Claro, lo primero que se le ocurre a uno es apagar y volver a empezar, o en este caso, desinstalar (después de un largo proceso para lograrlo) y volver a descargar. Pues va a ser que tampoco. ¿Entonces? Entonces uno se da cuenta de lo poco que sabe (tampoco es una novedad) y que ante una situación así no puede hacer nada. Vamos, que estamos más tirados… Quizá no es ninguna tontería eso de hacer un curso de informática. (Y eso después de más de una hora dando vueltas…).

Quiero "salí" en el FT

Que el viaje de Salgado (la ministra, ayer de Sanidad, hoy de Economía y mañana de lo que se tercie) a Londres ha sido bastante de coña, por no decir algo ridículo, no hace falta comentarlo mucho. Ya lo han hecho casi todos los diarios a pesar de que alguno intenta vender humo, como siempre. Tener que visitar un periódico para explicarle (o llorarle) que tu país no tiene ningún problema de solvencia y que la publicidad negativa que se está haciendo es infundada es, en el fondo, patético. Casi mejor gastarse el dinero en publicidad, más que nada por lo de la dignidad.

 

Ya no digamos la imagen que da si mientras el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, intenta explicar los sacrificios que hará el Gobierno para reducir el déficit (es decir la rebaja a saco del gasto inútil que han hecho), el presidente del mismo Gobierno anuncia que aumentará el gasto para asegurar unos euros (durante seis meses) a los que se queden sin ningún subsidio. Si lo de antes resulta lamentable, esto ya es indescriptible. Un ejemplo de coordinación y de claridad de ideas, que acaba, sin duda, con la imagen de “improvisación” que algunos malvados tienen.

 

Con este plantel nos paseamos por el centro financiero de Europa y, según algunos, del mundo (hace años que se habla de la ventaja que la City está cogiendo sobre Wall Street). Y por si hay dudas también nos acercamos a Francia, que esta gente no se entera si no se lo contamos a ellos. Pero muchos, perdón, algunos, estamos acostumbrados a estas cosas, a las ocurrencias de los que ocupan el Gobierno (que no los que ejercen la función de gobernantes). No es nuevo. Tampoco lo es, aunque resulta llamativo, que los medios de nuestro país hagan el tonto delante de uno de los periódicos más importantes e influyentes de Occidente y Asia.

 

La imagen de las cámaras y fotógrafos en la puerta principal del FT esperando a Salgado que entraba por la parte de atrás es genial, pero el “canutazo” (es decir la tipa hablando delante de todos los micros) obviando otros importantísimos encuentros, es lo más. Lógico que en el propio diario se rían a nuestra costa. Porque, aunque no hayan hecho referencia a ello, los medios españoles han hecho el canelo en Londres. Y los que estaban allí no fueron por propia voluntad, fueron enviados por algunos que dicen conocer todas las claves de la información. No sé, imagino que las mentes pensantes fliparían cuando un representante del Gobierno iba a tener una reunión  con un diario extranjero… ¿Acaso no pasa lo mismo aquí? ¿No entrevistan en la radio a miembros del Ejecutivo? ¿O se trata de reconocer que los diarios de Londres están a años luz de los de aquí…?

 

Tremendo documento, que dicen por ahí. A todo esto me acaba de llegar una Privilege Card del diario en cuestión haciéndome una megaoferta (se ve que pese a su influencia están necesitados de clientes). Visto lo visto, creo que no tengo dudas, yo por el FT firmo lo que haga falta.

Las noticias de "elmundo"

Titular: Un policía dispara a su sobrino tras una pelea en Aranjuez (elmundo.es, martes 9 de febrero, edición noche)

 

Comentario: “Vaya tela, cómo está el patio, si es que cada vez vamos a peor, menudo ejemplo de policía…”

 

Entradilla: La víctima es un delincuente común y parece que fue a la casa de su abuela para robar. Allí se encontró con su tío.

 

Comentario: “Bueno..., pues..., qué cosas, ¿no?…”

Cuerpo de la noticia: El herido tiene ya varias denuncias por robo y se sospecha que había acudido a la casa de su abuela, en Aranjuez, para robar. Ya lo había hecho otras ocasiones en el pasado. Sin embargo, esta vez su tío estaba en casa y ambos pelearon porque el joven quería robar en la casa de nuevo.

Durante la discusión, parece ser que el sobrino intentó pegar a su tío, y éste cogió el arma y le disparó.

Sin comentarios…

Entradas por Internet

Internet es fundamental. ¿Cómo puede ser que no tengas Internet en casa? Hoy en día se hace todo en Internet. Es que no hace falta ni salir al supermercado. No hablemos de ropa o menaje del hogar o, por supuesto, todo lo relacionado con el ocio. Puedes comprar cualquier disco, película o libro en la red. Es más, los libros que pensaba que no ibas a encontrar nunca también los tienes a un golpe de ratón, gracias a iberlibro. Una gran red para buscar todos esos libros descatalogados que los aprendices de bohemios (y los “estudiosos”) tanto anhelan. Está claro que el futuro está en la red, en algunos países es el presente, que estará completamente normalizada en nuestros teléfonos móviles para poder realizar las compras y acciones más peregrinas.

 

Es por eso por lo que uno que intenta adaptarse a los tiempos y quiere ser moderno, intenta seguir el camino de Internet. Buscas dónde tienen ese libro que te quieres comprar, el mejor curso que puedes hacer, la oferta de trabajo, los billetes de tren o autobús para ver los horarios, y las entradas de teatro… Y cuando vas a comprar, por ejemplo, las entradas de teatro, para un teatro público como es el Pavón en Madrid, te preguntas: ¿por qué cojones me estáis cobrando 1’04 euros por “gastos de gestión”? Y entonces te respondes: pues os van a dar por ... y las compro en taquilla, porque lo último que voy a hacer es dar dinero a Servicaixa por no hacer absolutamente nada por un servidor.

 

Es decir, yo pago mi conexión a Internet, yo pago la electricidad que consume mi ordenador, yo he pagado mi ordenador y tendré que hacer frente al desgaste que supone su uso, yo he tenido que buscar las entradas (día y situación en el teatro)… pero tengo que pagar una cantidad (1’04 euros por cada entrada) por lo que esta gente llama “gastos de gestión”. Si además estoy ahorrando a la empresa un trabajador. Vaya, con un poco de suerte, en el futuro los teatros o los cines no necesitarán personal para las taquillas. Entonces, ¿de verdad se puede robar a la gente de una forma tan descarada?

 

No sólo se puede sino que se hace, y una de dos, o tragas y pagas más, o te jodes y te acercas al teatro en cuestión a pillar las entradas, con un poco de suerte esperando en la cola como cualquier país “avanzado”. Pues vale. Yo creía que lo de Iberia, que cobraba también por los mismo (no sé si siguen haciéndolo o directamente ya lo han incluido en los precios de los billetes) era un caso aislado de una compañía que, en fin, es como es. Está claro que me equivocaba. Pero no deja de sorprenderme que un teatro dependiente del Ministerio de Cultura (mientras arreglan el teatro de la Comedia –las obras durarán más que las de El Escorial- es la sede del CDN –Centro Dramático Nacional-) nos obligue a pagar a una empresa privada por sacar una entrada a través de la web. ¿Será esto un ejemplo práctico de la famosa privatización que, dicen, lleva a cabo la Comunidad de Madrid?

Corazón corazón

Hay que reconocer el ingenio de los responsables de televisión. Cuando uno piensa que no se puede ir más allá, y que ya no se va a sorprender con nada, descubre de repente que se equivocaba. Siempre surge una vuelta de tuerca inesperada, normalmente en los programas del “corazón”, o en algún reality. También es lógico, son los formatos más rentables por lo que es necesario mantenerlos. Además, una vez que el público ya ha asimilado un nivel está preparado para el siguiente. ¿Tendrá esto algún fin? Quizá es como el comecocos. Según me explicaron hace unos días, hace tiempo un friki que se pasó todas las pantallas descubrió que el juego acababa sin más por lo que se inventó una especie de bucle… y ya no hay límite.

 

El caso es que hoy, después de ver el tradicional capítulo de Lonely Planet (Canadá Occidental, una maravilla), me puse a hacer un poco de zapping. No sé el motivo que me llevó a parar en Antena 3. En el programa de tarde una mujer –folclórica, contertulia de corazón, un poco de todo- se lamentaba porque un señor (que no me sonaba de nada) había decidido hablar de su experiencia laboral de casi 30 años con su jefa (vamos, que la iba a poner fina), una conocida actriz y empresaria teatral. Hasta ahí todo normal, uno más que se sube al carro, que es muy grande y cabe mucha gente. La sorpresa me llega cuando me entero que la cadena que ofrecerá la entrevista al personaje… ¡¡¡es la misma!!!

 

Por la mañana pedimos que no entrevisten a un personaje que va a aparecer por la noche. Es decir, quedamos de puta madre y aumentamos el morbo. Resultado: más audiencia, más dinero. Y la tía que llora porque ponen a caldo a su amiga…, pues ya se le pasará. No hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista. Como decía otra “periodista” que estaba en el programa: “a una diva no le pueden hacer daño los comentarios de un personaje como este”. Por eso vamos a poner la entrevista –digo yo- que, por cierto, “ha supuesto un trabajo muy importante y muy bueno de los compañeros” –decía ella-.

 

Y a todo esto, la presentadora, con su cara de póker, capeando el temporal porque tiene que compaginar el apoyo a la invitada con el respaldo a los compañeros. Supongo que ya está acostumbrada a esos encajes, total, trabaja por la tarde en Antena 3 y por la noche en la SER, en horario infantil y en horario de adultos (cada vez más). Una experta en conciliar los polos opuestos.

 

Sinceramente no me podía imaginar que se llegara a tal nivel de cinismo. Bueno, después de ver ciertos cambios radiofónicos sí. Pero eso es política, supongo, y en los programas del corazón no hay política. Se trata de destripar al invitado o enemigo. Pero atacar al mismo que se defiende es una cosa complicada, increíble. Hasta ahora. Antena 3 lo ha conseguido. De hecho estoy planteándome cambiar de canal y dejar la película de esta noche por DEC. Hacía tiempo que no me interesaba por un asunto de este tipo. Va a ser que dan resultado estos trucos para subir la audiencia.

Cambiando el clima

A todos aquellos amigos del cambio climático les dedico una de las últimas noticias sobre el famoso asunto. La BBC ha dedicado hoy gran parte de su programación matutina a discutir sobre las equivocaciones del IPCC (organismo dependiente de la ONU) relacionadas con el tema en cuestión. Sinceramente me ha pillado de sorpresa, no tenía ni idea de los errores de la entidad, y lo peor de todo es que no son nuevos, vienen de 2007 y parece que salieron a la luz hace relativamente poco.

 

Echando un vistazo por la prensa española sólo puedo encontrar una referencia en elmundo.es de hace unos días, no en portada sino dentro del apartado de "ciencia" (serán dos o tres los que echen un vistazo a la sección). En el caso de la BBC existen varios vínculos, aunque yo voy a dejar sólo uno, es cuestión de ir buceando por la red si de verdad hay interés.

 

Sinceramente, como decía hoy un periodista de la radio británica, no hay palabras para explicar todo el asunto teniendo en cuenta que los Gobiernos han invertido millones y millones para evitar una catástrofe que ahora se demuestra (o por lo menos se pone en duda) que no llegará tan lejos. Bueno, quizá estamos ante otra teoría de la conspiración, en este caso ideada por el primo de Rajoy y algunos más.

¿Sigue el cambio climático?

A todos aquellos amigos del cambio climático les dedico una de las últimas noticias sobre el famoso asunto. La BBC ha dedicado hoy gran parte de su programación matutina a discutir sobre las equivocaciones del IPCC (organismo dependiente de la ONU) relacionadas con el tema en cuestión. Sinceramente me ha pillado de sorpresa, no tenía ni idea de los errores de la entidad, y lo peor de todo es que no son nuevos, vienen de 2007 y parece que salieron a la luz hace relativamente poco.

 

Echando un vistazo por la prensa española sólo puedo encontrar una referencia en elmundo.es de hace unos días, no en portada sino dentro del apartado de "ciencia" (serán dos o tres los que echen un vistazo a la sección). En el caso de la BBC existen varios vínculos, aunque yo voy a dejar sólo uno, es cuestión de ir buceando por la red si de verdad hay interés.

 

Sinceramente, como decía hoy un periodista de la radio británica, no hay palabras para explicar todo el asunto teniendo en cuenta que los Gobiernos han invertido millones y millones para evitar una catástrofe que ahora se demuestra (o por lo menos se pone en duda) que no llegará tan lejos. Bueno, quizá estamos ante otra teoría de la conspiración, en este caso ideada por el primo de Rajoy y algunos más.

Sindicatos preocupados...

Según avanza la crisis vamos comprobando que son muy pocas empresas las que no se verán afectadas. En realidad creo que todas harán como mínimo algún movimiento en respuesta a la situación, pocas son las que no han visto menguar su negocio (en España por lo menos). Entre ellas se encuentra el buque insignia de Unedisa, es decir el diario El Mundo.es (cada vez más digital, por si alguien tiene dudas del futuro que espera a los diarios tradicionales), que ya tuvo que hacer un ERE, y, según parece, ha encontrado la formula mágica para solucionar la escasez de personal, es decir, contratar becarios y colaboradores. Es lo que ha publicado prnoticias, haciéndose eco de unas denuncias del comité de empresa.

 

Tampoco nos vamos a parar aquí ha hablar de lo inmoral, o ilícito, en algunos casos hasta ilegal, que suponen algunas prácticas periodísticas que realizan todos los medios. Ni siquiera de lo sorprendente que resulta que esos comportamientos los tengan los guardianes de la justicia, la legalidad y la moralidad. Por un lado todos tenemos errores, y por otro, la verdad, es que ya paso porque hasta aburre. Tarde o temprano pasará factura.

 

No. La verdad es que, leyendo el texto de la noticia (cosa que recomiendo, aunque no es la mejor) he estado pensando un poco en esos sindicatos que ahora denuncian estas prácticas. Tienen razón, después de un ERE no puedes contratar a becarios para suplir los puestos de trabajo (claro que, por lo menos, eso quiere decir que el propio diario reconoce la necesidad de esos puestos eliminados). Lo que se preocupan por los pobres trabajadores, ya podrían aprender otros compañeros que directamente, mienten cuando son preguntados.

 

Claro, que también me preguntaba si esos mismos sindicatos decían algo cuando, todos los veranos, ponían también a becarios a currar por mucho menos dinero (como ahora) en el puesto de los “redactores”. Ya la terminología es graciosa. La respuesta es sencilla… Los becarios se pueden utilizar (utilizar y explotar) durante el verano sin ningún problema. Pues no hay que ser muy vivo para hacerse una nueva pregunta: ¿por qué coño no puedo emplear el mismo sistema el resto del año? Mejor todavía ¿por qué no se protesta siempre que eso sucede?

 

Si la salida de la crisis tiene que venir de los sindicatos, la CEOE (presidida por Gerardo Díaz Ferrán) y el Gobierno actual… Menos mal que hay gente que empieza a hablar claro. Mientras tanto a ver si me convierto en un español (o madrileño, o andaluz) por el mundo, por lo menos me lo pasaré bien, y algo aprenderé, digo yo.

 

 

 

P.D.: esto mejora cada día…

20 años de tele... privada

Va a resultar bueno el aniversario de Antena 3. Ya han pasado 20 años desde que naciera la televisión privada en nuestro país… En realidad, lo primero que se me viene a la cabeza, como a casi todos, es el momento Mamachicho en “Tetacinco”, algo que parece vuelve otra vez, será por el asunto del revival. De la cadena de San Sebastián de los Reyes no recuerdo cosas de los comienzos, quizá los informativos de Luis Herrero, más que nada porque se equivocaba casi todos los días y se partía de risa, bastante ameno el asunto, aunque tendría que verlo otra vez porque no sé yo lo bien que quedaba. Por cierto que dicen que ese “espíritu” lo ha recuperado en su nuevo programa de radio.

 

Sí recuerdo programas de años posteriores, supongo que mitad de los noventa, tipo “Sorpresa Sorpresa”, con Isabel Gemio –qué pereza- (como para olvidar momentazos como los de Ricky Martin, ¿o no pasó?). Parecía que se habían puesto de moda los “megaestudios”, y eso que para entonces ya no se llevaba lo de montar cada dos por tres una gala: de verano, de invierno, de comienzo de temporada, de mediados, de amigos, de inocentes… al final resultaban un poco pesadas. Casi como el VIP (con el único presentador que utilizaba smoking con zapatillas –los tiempos cambian…-), que aparecía cuando menos te lo esperabas y juntaba a niños, adultos, famosos, en fin, todo tipo de gentes. Aunque, sinceramente, creo que podría tener su gracia volver a recuperar el formato.

 

No sé si alguien se atreverá, o mejor dicho, lo pensará. Pero sí parece que han pensado recuperar los programas de chistes. Veremos el resultado. No me extrañaría que aguantara en antena (3), no digo que con éxito (participará un colega de Algeciras, así que temo lo peor) pero sí con el suficiente respaldo como para mantenerlo. La verdad es que echaré un vistazo. Y es que, sinceramente, ya estoy cansado de los monólogos, y de los monologuistas profesionales más todavía. Qué aburrimiento de gente. Parece que en vez de intentar hacer reír intentan dar lecciones sobre la vida, ofrecernos sus reflexiones profundas. Desde luego son útiles, muchas de sus frases son ahora nombres de grupos en facebook. Vale, reconozco que tienen gracia, incluso algunos son ingeniosos, pero en este caso empiezo a echar de menos la gracia popular de los chistes. En fin, veremos qué pasa pero quizá por la novedad pueda aguantar más de lo esperado.

 

Mientras me conformo con los repasos a su historia que está haciendo Antena 3, grandiosos los dedicados a Homo Zapping (inolvidable la Raquel Revuelta de Paco León) y al famoso programa de chistes -cuyo nombre no recuerdo- que lanzó al estrellato a gente como Chiquito y Paz Padilla. Una vuelta a los orígenes.

 

 

Una realidad paralela

Hace tiempo, no recuerdo cuánto exactamente, un anuncio de televisión (contra la droga o algo así) ofrecía varias imágenes de lo que se suponía era una noche de fiesta. En un primer momento se podía ver cómo se lo pasaba un joven (o “jóvena”, como diría una antigua primera dama) en una discoteca después de beber y, supongo, de drogarse (imagino que sería con cocaína) mientras una voz en off decía “así es como lo ves tú”. A continuación cambiaba la perspectiva y el protagonista aparecía… pues un poco puesto, claro, y la misma vocecilla comentaba “así es como lo ven los demás”.

 

No sé si el anuncio sólo hacía referencia a las drogas pero sí es cierto que no es necesario recurrir a la cocaína para experimentar una sensación parecida. Una elevada ingesta de alcohol puede deformar la realidad. En ambos casos, eso sí, esa percepción errónea se debe a un “agente externo” por decirlo de algún modo, es el detonante. Podríamos echar la culpa a los elementos y de hecho, en los juicios están considerados como atenuantes (a menos que haya cambiado la legislación).

 

Pero más gracioso, o vergonzoso, es descubrir la realidad que uno no ha visto sin haber probado el alcohol o las drogas. Lógicamente lo que parece oculto a unos otros lo contemplan perfectamente. Nada como descubrir lo que esos han estado viendo desde hace tiempo. En estos casos no se puede decir que la ignorancia sea mejor. Claro que siempre queda la posibilidad de negar lo evidente, puede surtir efecto. Es tan sorprendente que es difícil encontrar argumentos en contra. En cualquier caso, por mucho que se intente negar, cuando se descubre la realidad no hay nada que hacer. Y entonces el pasado se representa de manera bien distinta. Era muy gráfico el anuncio de televisión.

 

Hoy lo podemos comprobar, desde lejos, en la persona del presidente del Gobierno. Según parece, cuentan y dicen, poco a poco a Zapatero se le están cayendo las escamas de los ojos que le impedían ver y se está dando cuenta de la imagen que tienen de él en el mundo, principalmente en Occidente, y la que tenemos aquí, obviamente. Lamentable. Un ejemplo de distorsión de la realidad sin necesidad de “agentes extraños”.

 

En realidad en estos casos pueden pasar dos cosas, o que uno se ha creído sus propias mentiras sin darse cuenta de que sólo se engañaba a sí mismo, o que uno se ha preocupado exclusivamente de sí mismo (lo que tradicionalmente se conoce como mirarse el ombligo) sin importarle lo que estaba haciendo y mucho menos sin preocuparse de los que estaban a su alrededor.

 

Por supuesto, no hace ninguna gracia darse cuenta de estas cosas. A nadie le hace gracia que le digan que va desnudo como en la famosa fábula del rey (precisamente así resumía Jesús Cacho la situación de ZP durante su “homilía” dominical, cada semana mejor). Aunque bien pensado, ya que nos descubren la realidad no estaría mal aprovechar…

Uno menos

Mucho estaban tardando algunos en abandonar el barco. Deberían de aprender de sus predecesores, sin necesidad de que les dijeran nada (desde luego no trascendió, y de esas cosas al final todos nos enteramos) abandonaron sus puestos en el Congreso y en la primera fila del partido. Se supone que lo hacían para dejar paso a una nueva generación, o a un nuevo equipo, para marcar un cambio de etapa. Curiosamente esa nueva etapa la encabeza desde entonces otro de la misma quinta, y estará hasta el 2012 por lo menos.

 

Manuel Pizarro ha tardado casi dos años (mal contados) en darse cuenta de que su puesto no estaba en el Parlamento. Sinceramente me sorprende. No necesita ese trabajo y no parece que a las alturas de su película pueda tener demasiadas necesidades, a juzgar por su CV. En caso de estar en el Gobierno cabría la posibilidad de verse seducido por el poder, pero sólo en ese caso, que no fue. Teniendo en cuenta que el PP estaba en la oposición y que la persona que le “contrató”, el cabeza de lista, había decidido darle la espalda tras las elecciones, no tenía ningún sentido su continuidad. 

 

Tengo que echar un vistazo a los periódicos para ver las declaraciones al respecto, de sus compañeros (ya me imagino los elogios vacíos del responsable de comunicación) y, especialmente, de Rajoy. En el fondo también me imagino los comentarios, tipo “profundo agradecimiento”, “una persona muy válida”, “acertó en sus previsiones durante el debate con Solbes”… Entonces ¿por qué coño estaba en un quinto plano? Es una vergüenza el trato que dieron tras las generales a este señor, pero realmente es incomprensible cómo el interesado se ha tragado todo.

 

En el fondo es una pena. En vez de buscar a profesionales, gente con experiencia, con conocimiento, y, ¿por qué no?, con éxito en sus áreas, buscamos a políticos profesionales, personas con un perfil ideológico cada vez más definido pero con una ausencia total de ideas (sólo hay que echar un vistazo al panorama actual, a los gobernantes). Personajes con un sentido de clase cada vez más arraigado y cuyos mensajes resultan más superficiales, más “mediáticos” y vacíos conforme pasa el tiempo. A veces tengo la sensación de que piensan que el mundo se acaba en los medios de comunicación y que basta con dar una respuesta de 30 segundos a cualquier pregunta. Lamentable.

 

Ya quedan menos personas en el Congreso que puedan aportar algo. De hecho, tendría que hacer recuento porque creo que no son muchas. Entre ellas una mujer que ha recibido el mismo trato que Pizarro y que, a pesar de su juventud, su preparación es infinitamente superior a muchos -y muchas- de los que hablan sin parar, y sin decir nada. ¿Seguirá su mismo camino en breve? Por lo visto hace poco estuvo con la Tárrega en Territorio Comanche. Hace bien. Es más, a ver si deja ya el Congreso y se prodiga más en los medios, a ser posible los audiovisuales. La cámara te quiere y el público mucho más.

 

 

P.D.: ¿será verdad?

Pasando de la tele

Qué horror de televisión. Y no quiero pensar cuando empecemos con los partidos entre semana, es decir, todos los días de la semana, hace mucho que el fútbol no se limita a sábado y domingo. Por lo menos, todo hay que decirlo, hemos ganado bastante con la nueva TVE, creo que ya lo comenté en algún post anterior, pero es que eso de poder ver series, películas y programas varios sin un anuncio es una maravilla. Claro que, ahora es más complicado hacer zapping… En fin, no se puede tener todo en esta vida, y la verdad es que merece la pena. Total, se echa un vistazo a la programación a través de Internet y punto (recomiendo, sin duda, elmundo.es o vertele.com para esos menesteres).

 

Pero es que llegas a casa, o a la televisión, por la noche, para echar algún vistazo a algo más o menos entretenido o interesante y cuesta encontrarlo, y hay días en los que es imposible. ¿Dónde están las bondades de la TDT? Joder, ahora tenemos más canales y resulta que el mismo partido de fútbol lo retransmiten dos al mismo tiempo. Un exitazo. Por supuesto, la mayoría de canales digitales ofrecen productos de segunda, o de tercera. Eso sí, debates no faltan, todas las noches podemos ver tres, ¿o eran cuatro?, porque también está el que hace Vicente Vallés en el Canal 24 horas de TVE. Las cadenas de toda la vida tienen a bien repetirnos películas y series que ya han emitido por si acaso no los hemos podido ver en su momento. Por no hablar de las repeticiones en cadena, caso de Aquí no hay quien viva. Cuesta creer que después de haber visto algunos episodios casi diez veces todavía me sigan haciendo gracia. Una pena que acabaran con la serie.

 

Siempre nos quedará Internet. Visto lo visto, nada mejor que acercarse a una de esas páginas (darkville, mejorenvo, seriesyonkis) porque seguro que se encuentra algo. Tardarás más o menos pero algo te llevas. Hasta puedes encontrar grandes éxitos del pasado como Canción triste de Hill Street (por supuesto la bajaré en breve para recordar esos grandes momentos), o incluso Hotel (ya sé que es de frikis, pero es que me acabo de acordar y no he podido evitarlo). Una maravilla, sólo depende de la conexión que uno tenga, y que el día que más la necesitas funcione bien. Es cuestión de echarle paciencia y no desesperarse. Va siendo hora de que las cadenas de TV de nuestro país se enteren de que estamos hasta las narices. No nos harán caso, pero aprovechamos el tiempo viendo algo interesante. Internet… muchas gracias.

El nuevo... iBluf

Volvía a casa esta tarde cuando pensaba intrigado en las noticias, en concreto en una que había seguido desde muy temprano y que sabía que saldría a la luz justo cuando estuviera en clase de inglés. Se llevaba tiempo hablando y, por lo que he visto, se daba por hecho el protagonista: iPad. La verdad es que era un iluso porque, pese a la información que llegaba, todavía creía en las sorpresas. No ha sido así… Y por supuesto, tampoco ha sido una sorpresa el seguimiento. Como me decían en un sms “esto es una religión”. Los objetos de culto son conocidos, y su sumo sacerdote también (vaya tela las pintas, al margen por supuesto de su enfermedad –espero que la supere-), y parece que ya se convierten en actos obligatorios para los “creyentes” todas las presentaciones que hace, perdón cada “keynote”, como dirían los fieles.

 

Pues sí, webs de todo el mundo estaban pendientes de la presentación que se hacía en la sede de Apple (San Francisco) a las 10.00 de la mañana, hora Pacífico. No sólo estaban atentas para luego hacer un breve resumen, no, también lo comentaban en directo, y, por supuesto, con los enlaces de Twitter. Imposible escapar a la presentación de Steve Jobs. Imposible escapar a Apple si uno estaba navegando por la red. Y eso es lo curioso, lo cojonudo. Casi sin anuncios, sólo con sus productos, la famosa casa de la manzana se ha abierto mercado en todo el mundo, o en el que le era ajeno, porque en las Américas sus seguidores son mayoría. Aquí no...

 

Y poco a poco está colonizándonos -quizá devuelven así los servicios prestados en el pasado (ya era hora)-. Tres objetos, mejor dicho, dos en sus distintas variables, han servido a Apple para entrar con fuerza en nuestro mercado: iPod y iPhone. Sin duda un ejemplo para cualquier empresa. Poco a poco han ido abriendo corners en grandes almacenes y parece que entre 2010 y 2011 se abrirán hasta cuatro tiendas en nuestro país. Mis felicitaciones porque son unos artistas. Todos tenemos Windows, pero desde hace tiempo soñamos con Mac (Book Air, of course), ni hablar de reproductores musicales…

 

En cuanto al nuevo objeto. Lo siento pero no deja de ser un iTouch o iPhone pero más grande. Tendré que estudiar a fondo las características (y ya he leído dos artículos a fondo) pero lo van a tener muy difícil porque añade bien poco, no digamos los precios. No creo que esta presentación sea comparable, ni de lejos con la del iPod o, especialmente, la del iPhone. Aunque quizá más mediática y ruidosa, con mucha menos sustancia. El teléfono ha sido un antes y un después (un avance del poco conocido iTouch) como lo fue su puesta a la venta en todo el mundo. ¿Qué aporta este último invento?

 

Decía el sr. Jobs durante la presentación: "Todo el mundo usa un portátil o un teléfono hoy en día. ¿Hay espacio para un tercer dispositivo?". Hay espacio para muchos dispositivos hasta que llenemos la casa, especialmente en esta sociedad de consumo, pero siempre que ofrezcan algo medianamente necesario. Tenemos el iPod, el iPhone, el MacBook (Air, a ser posible) y ahora el iPad… ¿Sacarán el iMaletín o nos sorprenderán con un dispositivo que una a todos, mezcla MacBook-iPhone, por ejemplo? Es increíble que a estas alturas de la película no se hayan enterado de lo que realmente necesitamos: sumar, agrupar, en definitiva, eliminar objetos innecesarios de nuestras vidas. Una pena.

 

 

 

P.D.: Bluf: montaje propagandístico que, una vez organizado, se revela falso; persona o cosa revestida de un prestigio que posteriormente se revela falto de fundamento (cfr. Rae).

 

El valor de lo inmediato

La rapidez es un valor en alza. Cuando tenemos que acercarnos a resolver algún papeleo y hay dos personas en la cola; al realizar un pedido por Internet; al mandar un mail (¿quién sigue utilizando las cartas?) que sabemos provocará una reacción, una respuesta; al suscribirnos a una publicación; al descargar un archivo de la red; al esperar el metro… Pretendemos que el trámite se resuelva de forma instantánea, que el objeto o la contestación que esperamos nos llegue inmediatamente. No queremos esperar, y no entendemos por qué deberíamos hacerlo, cada vez menos. Y esa necesidad de correr, de tener los resultados que buscamos cuanto antes, es algo que aumenta constantemente. Indudablemente está ligado a los avances tecnológicos, que nos ofrecen mayores posibilidades en ese sentido y pretendemos extrapolarlas a todos los aspectos de nuestra vida.

 

Al paso que van las velocidades de la web, quizá llegue un momento en el que iremos navegando por la red sin necesidad de escribir la dirección, sólo con el pensamiento, que nos lleve automáticamente a los sitios que buscamos. Me hacen gracia esos anuncios que ofrecen una conexión a Internet de hasta 50 megas (por supuesto reales). ¿Para qué coño quiere un particular una conexión así? (Entiendo que los que tienen las “tostadoras” para copiar cds son autónomos, no los incluyo en el mismo apartado). Después de estudiar muchas ofertas me hice con una conexión de 3 megas –con fibra óptica-, y por ahora no he tenido ningún tipo de problema. Está claro que no todos pensamos de la misma forma.

 

Es una suerte, en cualquier caso la sencillez que se están logando en algunos trámites. Cada vez se pueden realizar más desde la propia casa, cuestiones administrativas, lo que es un alivio, y por supuesto comerciales, poco a poco las tiendas van abriendo sus puertas en la red, por no hablar de las que sólo venden a través de la misma. Sí, el avance de las nuevas tecnologías nos ofrece mejoras indiscutibles, facilitan la vida hasta límites insospechados…

 

Al mismo tiempo sucede que cada vez nos gusta menos esperar. Queremos lo que buscamos, el papel que tenemos que nos tiene que sellar el funcionario que se retrasa, la revista que no llega el día fijado por una mala combinación a pesar del envío Express, la película que está agotada y tardarán dos días en mandarla desde el almacén, el metro que tarda 4 minutos en lugar de 3. No creo que haya ningún problema en eso, como apuntaba antes, los avances hacen una vida más sencilla y son positivos para unos y otros. La espera no tiene un valor per se, pero la paciencia sí. En el fondo, lo que hay detrás no es más que el aumento del capitalismo, perdón, diré consumismo que a todos nos suena mal. Eso es lo que está ligado a estos avances de forma más o menos perceptible. Cada día queremos más y más rápido, no digamos ya las “noticias”… Estamos metidos en una carrera por la cantidad que al final ganarán los que apuesten decididamente por la calidad, no me cabe duda, es decir, muy pocos. En el fondo todos queremos una vida mejor, pero eso no consiste en llenar la casa hasta arriba.

 

 

P.D.: por causas ajenas a quien escribe (influencia de La Feúcha, de la que ya hablé, y de Damages, lo haré en breve) no pude subir el post de ayer lunes.

¡Arriba la "Loly"!

Me están entrando ganas de ir a China. La comida me parece una pasada, cómo preparan el pato, o el pollo, las verduras, el pescado vivo que lo matan en tu cara… Bueno, lo de los perros y las ranas, por poner dos ejemplos, no termina de convencerme. Pero los paisajes… lagos, ríos o mares, montañas, ciudades. Creía que en América todo era a lo grande (en todo el continente, por si hay errores), pero lo de China es una pasada. La verdad es que no me había parado mucho a considerar la idea de un viaje a la primera potencia “comunista” (bueno, la última). Había pensado en Cuba, lo típico que te preguntan y que surge cuando se habla del viaje fin de carrera. Pero eso lo tenía claro y no me quiero liar.

 

El caso es que, como todos los viernes por la tarde, he disfrutado de esos documentales de La 2 que veía hace tiempo, las famosas Pilot Guides de Lonely Planet. El de hoy, obviamente, dedicado a China. Me parece de los mejores programas de viajes para tv. Una guía visual de un país que dura aproximadamente una hora y en la que descubres lo básico del sitio en cuestión. (No siempre están dedicados a un país, pueden ser varios, o una región, en fin, muchas posibilidades).

 

Para empezar siempre tienes un itinerario claro (mapa incluido) de lo que el reportero ha visitado durante su viaje, usease lo que vamos a ver. Enseguida se pone en marcha el asunto y de forma desenfadada vamos conociendo los sitios más importantes o los que merecen una visita, las costumbres, el medio de transporte más interesante para cada desplazamiento… Vaya, una guía conseguida para aquellos que quieren darse una vuelta por cualquier parte del mundo, siempre y cuando sigan con ganas después de ver el programa, porque hay algunas cosas…

 

No suele ocurrir, la verdad. Al contrario, cada vez que veo el programa (los viernes a las 16.00 horas en La 2 –sí, estoy haciendo propaganda de la nueva TVE sin publi-) me entran ganas de pillar la mochila y buscar un billete a cualquier parte a darme una vuelta por algún sitio lejano… Tiene que ser una pasada de trabajo, como lo de “X por el mundo” (en el lugar de la X póngase algún gentilicio): “oye, ves haciendo la maleta porque mañana tienes un vuelo a Siria”. Haces tu equipaje y te piras, está claro que los de las Pilot Guides viajan en condiciones diferentes, por lo menos durante su estancia en el país. Y así de un sitio a otro. Una maravilla que algunos sólo podemos disfrutar unas pocas veces al año, muy pocas, así que voy a tener que ir pensando en algún destino antes de que se haga tarde… Al final hasta me voy a plantear la propuesta de unos amigos de ir a Vietnam, Laos y Camboya. Tendré que echar un vistazo a ver si la Loly se cuenta algo.

 

 

P.D.: tremendo documento el artículo de Jacobo G. García (corresponsal de El Mundo.es y la COPE) sobre los periodistas en Haití. El link.

Becas

Ya sé que puede sonar un poco repetitivo el asunto pero es que lo de la educación no deja de sorprenderme. Desde que llegué a la Universidad me empecé a preguntar qué hacían tantas personas por ahí. En algunos casos está claro. Por ejemplo, las personas que se acercaban al bar de la Facultad de Historia (¿o era a la de Filología?) en Sevilla, estaba claro que iban a fumar porros (por entonces se podía fumar tabaco hasta en los exámenes, qué tiempos…), a pillar (el mismo tipo de droga o lo que surgiera, porque había que estar abierto a todo), y a beber, principalmente cerveza.

 

También parece obvio lo que hacían las personas, en Filología principalmente mujeres (o gays), que se sentaban en primera fila, no faltaban a ninguna clase (independientemente del profesor o el horario), tenían todos los apuntes y los completaban con la bibliografía (sí, en algunas carreras, bueno, en las verdaderas, son necesarios los libros de consultas). Por último, se encontraba el grupo que no se significaba, iba poco a poco “haciendo sus cosillas” y tirando pa’lante (no niego haberme situado en esta posición, en una licenciatura).

 

Hasta ahí todo bien. Cada uno hace con su tiempo y con su vida lo que le viene en gana, respetando al resto y bla bla bla. El problema es cuando uno se descubre que las ayudas que pagamos todos van a parar a gente que destaca por todo menos por sus estudios (cuando no las recibe el típico “antisistema” que va dando lecciones mientras no hace ni el huevo, eso es para premio). Pero eso podría cambiar, o es lo que da a entender el titular de ABC “Los que suspendan pagarán más” (edición Madrid, jueves). Pues va a ser que no.

 

En realidad las becas incrementarán en número y cuantía. Becas salario, Becas general (para cubrir gastos extras, es decir, aparte de los gastos básicos, no quiero pensar lo que se puede incluir aquí), de movilidad, de movilidad internacional. También hay premios por rendimiento y los llamados préstamos-renta (lo que viene siendo un crédito). Todas las posibles variables (y seguro que no están todas) “mejorarán”. Entre comillas porque, con todo, resulta que una persona que vaya a estudiar fuera de casa con un poco de suerte no tiene para pagarlos.

 

En el caso de un estudiante con buenas notas y cuyos padres no tengan un gran salario, y que tenga que desplazarse a otra ciudad para realizar sus estudios la cuantía máxima que recibe al año rondará los 8.000 euros. De ahí tendrá que pagar la matrícula, los libros y demás material, el alquiler, la comida, el transporte y sus gastos personales. Con un poco de suerte la familia, sin dinero, tendrá que aportar lo poco que pueda. Está claro que no todos los receptores de becas necesitan un cambio de residencia, concepto que requiere una importante cantidad de dinero.

 

Pero en vez de premiar y favorecer a los estudiantes que pueden (y deben) aprovechar la Universidad, estamos repartiendo el dinero bajo el lema “un poco para todos” que al final no soluciona nada a nadie. Prefiero apostar por reducir becas y aumentar su cuantía, de modo que los receptores sepan que sólo tienen que preocuparse de sus estudios. Incluso se podría pedir a los receptores que devuelvan la ayuda recibida. En Singapur el Estado paga la carrera en el extranjero a los mejores estudiantes, que luego trabajan varios años para la administración. Uno de los agraciados reside actualmente en Madrid.

 

Estoy de acuerdo con eso de la Universidad para todos, sí, pero para todos los que quieran estudiar. El resto que se lo pague de su bolsillo. Por lo menos hay una medida en esa dirección (de ahí el titular de ABC): los estudiantes que repitan por primera vez pagarán un 50% del coste del servicio, las siguientes el 100%. Algo es algo.

La mala educación

La Universidad reconoce el 'derecho a copiar'. Así explicaba anteayer elmundo.es la nueva ocurrencia andaluza. Allí siempre en vanguardia, en todo, y en la enseñanza no iba a ser menos. La educación ya daba pena desde hace algún tiempo…, la Universidad sólo se salvaba en algunos casos. En otros era de risa, no ya por los alumnos, eso se puede entender, pero es que el nivel de algunos profesores daba miedo. Si no teníamos bastante con el Plan Bolonia (puede ser muy interesante pero la aplicación será digna de ver), ahora damos un paso más y directamente permitimos que los estudiantes dejen de serlo. Bien mirado, en unos años repuntará la importancia de los investigadores. Alguien tendrá que renovar la información para que otros la copien, y dudo que lo hagan los profesores pasados de vuelta.

 

Así las cosas, será difícil que el futuro de la nación vaya mejor. Hace algunas semanas Josep Borrel defendía, durante una entrevista, la necesidad de cambiar el modelo productivo, pero al mismo tiempo advertía del tiempo que supondría dicha tarea. Según afirmaba, Finlandia tardó 10 años en dejar de producir papel y despuntar en telefonía móvil. Un cambio en nuestro sistema para dejar de producir ladrillos y despuntar en I+D+i (por decirlo de forma genérica) supone también una mejora de la educación. No parece, por desgracia, que la situación actual se encamine a ello.

 

Supongo que no hay que ser pesimista, especialmente ahora que PP y Gobierno (PSOE) han acordado sentarse a la mesa para negociar precisamente un acuerdo en la materia. Sí, parece de coña, han acordado trabajar por un acuerdo. Veremos en qué termina. Por lo pronto el PP ya ha dicho que se puede mantener Educación para la Ciudadanía pero cambiando el contenido… ¿por qué no dijeron eso desde el principio? Pues eso, seamos positivos y pensemos que en un año a lo mejor tenemos un sistema educativo que pueda situarnos en un nivel superior. Eso ya sería un paso, lograr, por ejemplo, que en la Universidad los profesores no tuvieran que preocuparse de las faltas ortográficas de sus alumnos. Todo un reto.

 

Por cierto, hablando del asunto, dejo aquí un artículo de un profesor de Filosofía de la Universidad Complutense, me parece interesante.

 

P.D.: sí, sí, eso de poner los títulos de película está muy visto, pero la vida es así.

Participación ciudadana

 

Hace unos días el “mejor telediario del mundo”, presentado por Pepa Bueno, ilustraba dos noticias de catástrofes naturales y humanitarias con imágenes de vídeo aficionado, sacadas de YouTube, que no se correspondían con los hechos narrados por la periodista en cuestión. Un ejemplo de la famosa web 2.0, porque cada vez hay que dar más espacio a la colaboración de los “ciudadanos de a pie”, o eso piensan algunos. Ahora ya no nos limitamos a escuchar las opiniones que los oyentes han dejado en el contestador, o a dar paso a los que tienen la paciencia de estar llamando durante casi una hora. No, las nuevas tecnologías nos han permitido mejorar el contacto. Actualmente se leen mails, se ven los comentarios que minuto a minuto se hacen en Facebook (o cualquier otra red social), los vídeos que alguien ha grabado con móvil, o las fotos. Sí, la participación está cambiando, aumentando.

 

Ahora es mucho más fácil conocer la opinión de los ciudadanos. Bueno, es más fácil que todo el mundo aporte su comentario, y de hecho cada vez hay en Internet más espacios (como este que escribo y alguien lee) en los que quien quiera puede dejar su visión sobre cualquier asunto. En el fondo no deja de ser un perfecto ejemplo de la famosa “libertad de expresión”, que está alcanzando cotas insospechadas. Está muy bien, así todos somos libres de opinar, como llevan haciendo algunos periodistas desde hace tiempo. Eso sí, no todas las opiniones valen lo mismo.

 

Precisamente por eso es necesario seleccionar entre los cientos o miles de comentarios existentes, principalmente por la red aunque también en el resto de los medios. Es cierto que a veces se escuchan opiniones de “ciudadanos de a pie” realmente interesantes, incluso más que las de los opinólogos profesionales. Sin embargo, esa no es la norma y aún así se sigue defendiendo la participación de los no profesionales, no sólo para comentarios sino para aportar información en algún caso. Sin ir más lejos, en la COPE hace dos años más o menos anunciaron que los ciudadanos podrían convertirse en algo parecido a los redactores de la cadena, colaborando con informaciones.

 

Sorprende esta actitud cuando, en primer lugar, la mayoría acude a los medios para informarse, no para oír a sus vecinos, y, en segundo, los mismos que defienden esa participación critican el intrusismo y ensalzan la licenciatura de periodismo. Hace un año nacía una revista de arte, trimestral. Destaca no sólo el formato cuidado, sino también el contenido, escrito por personas que dominan la materia, directores de museos, académicos, etc., y dirigido a todos los interesados en el arte. Una revista que no ha perdido un suscriptor durante su cortísima vida, y que estoy seguro que seguirá así.

 

Se trata de un ejemplo muy concreto, pero gráfico, de alguien que ofrece calidad y profesionalidad (quizá algo en lo que he insistido demasiadas veces, una de mis obsesiones). ¿No es posible extrapolar el asunto a otros medios? No se trata de contratar sólo a los profesores universitarios (algunos, muchos, dan pena) sino de ofrecer información seria, e interesante (basta de propaganda política por favor). En ese tipo de prensa no cabrían todas las opiniones, sólo las relevantes. Para el resto, ya me doy una vuelta por el mercado.

El futuro de la prensa

En un antiguo post hablaba de la situación de la prensa, a raíz del informe anual presentado en la APM, y hacía una breve referencia al periodismo 2.0. Al hilo de estas cuestiones aprovecho para reproducir una entrevista a Ron Steinman publicada en ABC hace pocos días (creo que este fin de semana). Espero que os resulte interesante. Mi opinión al respecto la dejo para mañana que lo de hoy ya es suficiente. Por supuesto, espero poder contar con algunos comentarios (vamos, por lo menos los de siempre) que ofrezcan nuevos puntos de vista.

 

http://www.abc.es/20100115/medios-redes-digitales/steinman-periodismo-esta-amenazado-201001150941.html

De vuelta a la ópera

Hay que ver lo que cuesta ir al teatro, bueno, a la ópera. Menos mal que todavía me puedo acoger a algunas promociones, aún quedan descuentos para los que estamos a punto de dejar de ser oficialmente jóvenes (extraoficialmente la juventud se extiende hasta casi los cincuenta). Una maravilla poder reducir el precio en un 60% -he tenido suerte y he conseguido una entrada con visibilidad total-, y una lástima que no pueda utilizar el descuento último minuto (90% menos en cualquier localidad), la única vez que lo hice fue para ver una obra de Janaceck, Desde la casa de los muertos, creo.

 

Está bien esto de los descuentos. Entre una cosa y otra, al final no sé si alguien pagará el 100% del importe de las entradas. Por otra parte, me parece bastante lógico facilitar a los más jóvenes, es decir, abaratar, la asistencia a la ópera, para intentar aficionarles. Menos entendible resultan los precios, sobre todo en algunas circunstancias, como por ejemplo cuando falta visibilidad, o cuando en realidad es nula. No entiendo cómo es posible que una entrada en la que se ve perfectamente el escenario te pueda costar lo mismo que otra en la que no ves parte o incluso la mitad. Y eso pasa en el Teatro Real.

 

Muchas zonas, siete en total si no me equivoco, de la A hasta la G, y cada una con su propio precio, lógico… o no. Y es que, como decía antes, hay localidades dentro de la misma zona en las que la visibilidad disminuye, otras en las que directamente no se ve nada, o incluso en algunas en las que no se ven los subtítulos. ¿Es lógico que pague en esos casos el mismo precio que por otra localidad en la que se aprecia el 100% del espectáculo? La respuesta es sencilla: ni de coña. Mucho menos cuando hablamos de pagar casi doscientos euros.

 

Movido por la curiosidad, esta mañana me he dado una vuelta virtual por algunos de los teatros más importantes, es decir, Staatsoper de Viena, Metropolitan de Nueva York y Royal Opera House de Londres. También he pasado por París pero la verdad es que la página (la reserva) es chunga de cojones, y, mala suerte, el Liceu no ha funcionado. En cualquier caso, en las tres más importantes (si mal no recuerdo en el teatro catalán también) se hacen distinciones no sólo por zonas sino también atendiendo a la visibilidad (y a más criterios, pero no me quiero alargar). Incluso en el Met te encuentras las butacas Premium, vamos “lo mejor de lo mejor”… las que tienen una visibilidad cojonuda en cada zona, una pasada. Otro asunto es el del número de representaciones, prácticamente todos los días de la temporada. Es cierto que el Real aumenta cada temporada, pero aún queda mucho para llegar a ciertos niveles.

 

Está claro que al ponerse a buscar es mejor tener el plano delante si no te quieres perder, es un cacao del quince, pero para eso está Internet. Dentro de una misma zona puedes encontrar localidades muy diferentes, en todos los teatros. No consigo entender cómo a estas alturas de la película en el Real no se han enterado y siguen pidiendo un dineral por una silla en esos palcos en los que te pierdes lo que pasa en la mitad del escenario. En fin, por si alguien está interesado ya aviso que conviene darse prisa y estar atentos al día en que salen las entradas. Eso sí, los menores de 26 tienen suerte, el teatro se reserva unas cuantas para sacarlas a la venta cada día que hay función, así que es fácil hacerse con una de ellas a muy buen precio.

De jefes y demás...

Va a ser verdad eso de que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer, especialmente en cuanto a los jefes se refiere. Algunas experiencias conocidas (en el mundo de la comunicación) me llevan a pensar que los cambios no suelen ser para mejor. Lo cual quiere decir que hay un fallo un poco más arriba. En una situación como la que vivimos ahora, estos problemas se agravan. Cualquier empleado que no rinda bien está perjudicando a la empresa, mucho más cuando se trata de alguien que tiene que coordinar.

 

Me vienen a la cabeza esas personas que directamente pasan por su puesto de trabajo de forma testimonial. No es lógico, en cuestiones de comunicación, que quienes ocupan un cargo de cierta relevancia no tengan voz ni voto en las informaciones de su medio. Y no porque se lo impidan, sino porque directamente no quieren o, peor aún, no saben. Claro que, cuando no hacen nada no sólo no molestan (lo cual ya es un punto importante) sino que además llegan a pasar por verdaderos profesionales. Puedes parecer un inútil, pero si encima lo demuestras… (y es que hay ejemplos que meten miedo).

 

A la larga, está claro, al menos para quien escribe, que este comportamiento pasa factura, si no al fulano en cuestión (hay ejemplos clamorosos de auténticos supervivientes que pululan de un medio a otro a pesar de no tener ni una buena referencia), sí a la compañía que lo mantiene, porque se resiente el producto (un término al que me aficioné gracias a Risto Mejide). Y si eso pasa, tarde o temprano, la clientela irá desapareciendo. Porque todos compramos en Mercadona, incluso sus marcas blancas, pero nos encanta Danone, el Cola-Cao (es imposible cambiar la Coca cola) y el fuet de Casa Tarradellas, de hecho, estos productos los tienen en el supermercado valenciano.

 

Pero salta a la vista que no todos piensan así. Tan es así que, en ocasiones, los cargos con mayor responsabilidad pueden permitirse el lujo de mirar para otro lado confiados en que su trabajo será desempeñado por sus subordinados. Y si no… peor para estos últimos, porque finalmente se comerán los problemas. Una auténtica lástima que a estas alturas de la película todavía haya tipos con la suficiente cara para limitar su trabajo a poner la mano a final de mes y saltar de un curro a otro, en caso de que se atrevan a echarlos. Pero tampoco es ninguna novedad. Igual de llamativo que todavía encuentren gente a la que engañar y que se deje engañar, especialmente en una situación como la actual. Vaya tela, ¿cuántas empresas que han quebrado deben realmente su final a la famosa crisis?

Improve your English...

No sé cuánto tiempo llevo (mucho, eso sí) estudiando inglés… y lo que me queda. Por lo menos ya he alcanzado un nivel medio oficial, algo es algo. Bien es cierto que el nivel medio, como el resto de los españoles, lo había alcanzado por lo menos 10 años antes, pero tardé en dar el salto “oficial”. Ahora, con un poco de carrerilla, estoy a ver si consigo otra acreditación de un nivel alto.

 

Y en ello estaba esta tarde, segunda clase en la academia –que me ha dado buenos resultados-. A la espera de que la profesora me pasara unas fotocopias de ejercicios me puse a hablar con una compañera, en la misma situación. Hasta ahí todo normal. Lo raro fue cuando otra chica de clase se acercó para decirnos que tenía la intención de hablar con la profesora… para preguntarle por la metodología que emplea en sus clases.

 

Durante un segundo me pareció estar de vuelta en la Universidad, el típico grupo de alumnos esperando a un profesor en su despacho, por si se le ocurre aparecer durante las horas de tutoría, para pedir consejo porque les va a resultar muy difícil asistir a clase y tendrán que preparar la asignatura por su cuenta.

 

Pero no, eso fue un segundo y un espejismo. La realidad es que estábamos en el hall de entrada de la academia esperando las fotocopias del libro y con una pava que tenía pinta de preguntarse por qué se había matriculado. Tras conversar sobre si es mejor el British Council o el International House, los que esperábamos las fotocopias y defendíamos nuestra elección decidimos marcharnos preguntándonos si con lo que llevaba de curso no se había enterado de la metodología.

 

Por supuesto, todos los miembros del grupo pretendemos mejorar nuestro nivel medio. Para ello vamos a las clases y luego… algunos estudiarán, harán los ejercicios y más, y otros no harán nada. Las clases duran hora y media, dos días por semana. No es mucho. A menos que sean 15 ó 20 horas, o le dedicas tiempo al asunto o muy buena tiene que ser la metodología para que aprendas.

 

Bueno, también está la posibilidad de marcharte a un país extranjero de habla inglesa (en este caso) y algo mejorará la cosa… Se supone, porque sobran ejemplos de gente que pasaba sus veranos en Irlanda para aprender de todo menos un idioma. De los colegios bilingües que se han montado en Madrid (y se extienden por otras comunidades) no me atrevo a hablar porque me parece que el nivel no es del todo cierto.

 

Me parece que vamos a tener que seguir el famoso sistema Vaughan: escuchar, hablar, repetir, repetir, leer, hacer algún que otro ejercicio, y, en definitiva, dedicarle algo de tiempo. Quizá sea esa la única metodología posible y que con un poco de suerte, incorporarán nuestros representantes al famoso pacto educativo si finalmente sale. No parece lógico tener que dedicar diez años de una vida a estudiar una lengua que luego no se domina. O la dedicación no es tal o mejor que nos dediquemos a promocionar el español, dentro de poco será la lengua oficial del Imperio.

Tu rostro...

Terminaba hace unos días el último volumen de la que califican como “obra cumbre” de la literatura mariana (de Marías). Una interesante historia en la que los protagonistas, o el protagonista, tienen el extraño don y trabajo de escrutar el rostro de algunas personas –cumplen encargos- para indagar su futuro, para adelantar su comportamiento, sus reacciones en distintas posibles situaciones. Sí, es interesante, también por la erudición, con esas evocaciones de la Gran Guerra, la verdad es que no resultaba pedante en absoluto. En el fondo transmite una sensación confortable, un gran encanto, una elegancia diría mejor. Algo que he podido comprobar en las otras obras suyas que he leído. Lástima que no pueda decir lo mismo de sus artículos, son cosas distintas, ya lo sé, pero a veces da la sensación opuesta…

 

Pero no me quiero desviar… Hablaba de esas personas, de Jacques o Jaime o Jacobo, y su capacidad para descifrar el rostro para adivinar su futuro. Y me sorprende lo real del asunto, cómo se ven decisiones actuales, o la falta de ellas, el desconcierto, las equivocaciones, el intento de agradar a todos para evitar la no aceptación, a cualquier precio, el intento de cambiar o mejorar la realidad sólo con la voluntad o el discurso, como si la mera intención fuera suficiente. Una pena, porque estas cosas que están ocurriendo hoy en día, y que traerán consecuencias en un futuro largo, las veían algunas personas hace más de seis años.

 

Había entonces quien me comentaba su intención de respaldar proyectos que, a todas luces, parecían lo que han resultado ser. No hablo, por supuesto, de esas personas tan abiertas de mente en su discurso que curiosamente siempre terminan cerrándose más tarde a las mismas opciones. Sí, hace seis años ya, parecía que sólo unos pocos raros desconfiaban, bueno, alertaban y despreciaban, seguros de que el tiempo pondría a cada uno en su sitio sin llegar a males mayores. Pero como en el libro, sólo son pocos los que tienen esa capacidad de ver el futuro a través de los rostros. El resto tiene que esperar a que se convierta en presente y entonces comprobar su error o simplemente cómo su intento de engaño -a sí mismos- ha sido inútil. Sí, cuando se descubre una cosa así es duro.

 

Cuando además para descubrirlo es necesario que se hunda un país… Aunque lo mejor, o lo peor, no es que son pocos los capaces de descifrar el rostro mañana, sino los millones que no lo ven hoy, ni el rostro, ni los actos y sus consecuencias, la ceguera que poco a poco se va extendiendo de forma voluntaria. Porque es difícil conocer cuando no se quiere. Además la imagen, la “información” -perdón, las noticias (no es lo mismo)-, las conversaciones, la acción, esas cosas, que impiden parar un momento, reflexionar sobre lo que se quiere decir, lo que se está escuchando o lo que se debe hacer, cueste lo que cueste. Una lástima que cada vez haya menos gente así.

 

P.D.: a pesar de dedicarle horas a mi blog ayer no conseguí que fructificara el post; tras comprobar algunas deficiencias en el servicio a mis fieles clientes anuncio que trabajo en una mejora de mi producto; los cambios serán anunciados tras culminar la mudanza digital que implican.

Vuelven las obras

Se anuncian más obras para el centro de Madrid. Lo siento por un amigo, vecino de una calle centenaria (aunque exiliado en una pequeña ventana al mar), porque dentro de poco tendrá de nuevo a sus amigos obreros a la puerta de su casa. Espero que se haya agenciado algún casco de seguridad durante las diferentes sesiones de trabajos que han estado animando la ciudad durante años, especialmente la zona en cuestión. Si no lo ha hecho tampoco hay problema, porque dentro de poco podrá encontrarlos a buen precio, o quizá empiezan a subir, con aquello de la demanda. En el fondo creo que ya estaban echando en falta que volvieran a levantarse las aceras, que lleguen otra vez las máquinas a cambiar los bancos, las barandillas…

 

Pues parece que van a volver las obras a una de las “arterias principales” de la capital. Según he podido leer hoy en ABC (me gusta haber recuperado, a mi vuelta, esa costumbre de hojear el diario de siempre) el alcalde de Madrid ha convocado “un concurso de ideas del que saldrá el proyecto final para diseñar la Gran Vía del siglo XXI”. También es cierto que como tenemos 90 años por delante, pero no es mucho, de haber dicho que querían diseñar la Gran Vía del tercer milenio podríamos haber respirado tranquilos (“bueno, seguro que no se hace” o “ya verás como ni siquiera nuestros hijos lo ven” habríamos pensado). No ha sido así y toca prepararse porque Gallardón lo que dice, por suerte o desgracia, suele cumplirlo (¿será esa su coincidencia con el PP?).

 

Así las cosas caben varias opciones. Una de ellas, nada descabellada pero seguramente infructuosa, sería convocar una movilización-manifestación-concentración frente al ayuntamiento para exigir que no se realice ninguna obra en la Gran Vía durante al menos 50 años. Quizá si utilizamos los argumentos de los vecinos de Carabanchel y Fuencarral en su lucha contra los parquímetros tengamos algo de suerte.

 

Teniendo en cuenta que va a ser complicado unir voluntades otra posibilidad, factible, puede ser participar en el concurso con alguna propuesta rompedora… O transgresora, no sé, reduciendo las aceras y permitiendo que circulen coches, incluso que aparquen y permitan a los madrileños acercarse en su vehículo. No tendría sentido reducir o impedir el tráfico en una calle concebida precisamente como una vía de comunicación Este-Oeste, pero cosas peores estamos viendo. Desde el punto de vista del ciudadano-peatón creo que el principal arreglo de la Gran Vía (más allá de intentar recuperar los cines-teatro perdidos, pero no a su cuenta, por favor) debería ir encaminado a unir las dos orillas, es decir las traseras cercanas a sol y a Malasaña. Se ha intentado de todo pero aún queda por hacer, por intentar maquillar o limpiar la decadencia (o es sordidez)…

 

Bueno, pueden ir apuntando sus ideas, teniendo en cuenta que se deben crear tres zonas: Conocimiento e investigación, Innovación, Espectáculo, hostelería y restauración. ¡Ah!, se me olvidaba. El concurso no es vinculante así que es posible que haya alguien en el ayuntamiento que ya tiene una ligera idea de lo que se puede hacer. Muy buena debe ser para superar el diseño de una calle que cien años después sigue resultando moderno.

Fin de Año... en Facebook

Vaya, se acabaron las Navidades, ya de forma oficial. Hoy era día de Rebajas, es decir, cuando El Corte Inglés dice que han empezado (por cierto, muy grande la protagonista del anuncio, Marta Zalba, “Más de 20 años entrando la primera en nuestras rebajas” reza el texto que acompaña su foto, está bien eso de premiar a los clientes, ya podrían aprender otras empresas… Además, supongo que el premio no se habrá quedado en protagonizar el anuncio, desde luego a mí no me habría bastado. En efecto, ya no queda rastro de la Navidad, lo he podido comprobar esta tarde, desafiando al viento y la nieve, bueno, ya no caía mucha.

 

Pero aunque se han acabado las Fiestas, parece que la Nochebuena y la Nochevieja fueron hace mucho, no todo el mundo ha actualizado su muro (en Facebook). Supongo que las cosas de acostumbrarse a la rutina. En vacaciones abandonamos lo que nos recuerda el día a día, tardamos pero lo dejamos y luego, poco a poco volvemos a recuperar nuestros hábitos. Se ve que es lo que están haciendo mis “amigos”, por lo menos los de Facebook. Sólo hay que fijarse en las nuevas entradas que he podido ver hoy, más de setenta. Lo han pillado con ganas.

 

Normalmente, y hoy, tampoco iba a ser una excepción, las entradas que se pueden ver no resultan especialmente estimulantes, salvando los nombres de los grupos de fans (algunos ingeniosos, ¿hay que estar muy aburrido para inventarlos?) y la actualización de un náugrafo de la web, y algún que otro comentario. Pero hoy me he llevado una grata sorpresa comprobando que entre las actualizaciones habían colgado unas fotos de Fin de Año. Por supuesto, todas con etiquetas, para que, en caso de desconocimiento, sepamos quién es quién.

 

Y viendo las fotos, especialmente las de un grupo de amigos sureños en una fiesta privada y alternativa (aunque con las tradicionales botellas), me dí cuenta de cómo me he enterado de lo que algunos amigos han hecho sin necesidad de preguntar. Ellos me han contado, o, mejor dicho, me han mostrado (una imagen…), lo que hicieron durante la primera madrugada del año. También ha enseñado su noche otra amiga, aunque en este caso era más previsible. La verdad es que me ha hecho gracia, me ha traído a la memoria el pasado, remoto y reciente, y aunque no soy un gran defensor de las redes sociales ha valido la pena poder cotillear un poco y ver qué hacen algunos amigos a los que se ve muy de vez en cuando… Eso sí, creo que en mi caso prefiero seguir enseñando las fotos en directo, no me convence eso de ceder los derechos a Facebook (al más puro estilo Florentino Pérez) para que luego puedan emplearlas como quieran.

 

P.D.: Viendo Mi cámara y yo (Telemadrid) dedicada a los castillos compruebo cómo los herederos de Diego Hurtado de Mendoza además de conservar sus propiedades en buen estado se apuntan a la moda de redes sociales…

Ya vienen los Reyes Magos...

Como cada año, el día más esperado de los niños de nuestro país. Los Reyes ya están aquí, a estas horas seguro que repartiendo los regalos. Habrá que darse prisa, acostarse pronto y dejar la casa un poco arreglada para que puedan pasar a colocar los regalos… Menos mal que casi siempre, a pesar de que nos portamos mal, hacen la vista gorda y nos dejan algunas cosas. La verdad es que tengo ganas de ver cómo han colocado este año Sus Majestades los presentes este año, y qué han decidido traerme.

 

Pero mientras ellos trabajan, y antes de que lleguen a casa, disfruto con su entrada triunfal en la capital del Reino (sí, del Reino de España, por lo menos por ahora), en versión reducida por Internet y en versión diferida por La Otra (gran invento de Espe para tocar los cojones al Gobierno y que nos cuesta un dinero al contribuyente). Impresionante. Como cada año el ayuntamiento se supera.

 

Este año el leitmotiv era la paz y la concordia entre los pueblos. Interesante esa apertura con la alegoría de la paz dando vueltas en el aire, llevada por globos blancos (más limpios y vistosos que las tradicionales palomas).  Lo de las carrozas dedicadas a Willy Fog (patrón laico de las relaciones internacionales) era ideal, un alarde de la Alianza de Civilizaciones en toda regla. Y qué decir de las jirafas (rojas) y el elefante…

 

Aunque lo mejor, sin duda, la llegada de los Reyes Magos. Nada comparable a esas impresionantes carrozas iluminadas con miles y miles de (por supuesto) LED de color azul. Y ese discurso, del rey Melchor (Manuel Cobo), pidiendo buenas acciones para que “el espíritu de la Navidad” no nos abandone nunca.

 

Y es aquí donde me pregunto yo de qué estamos hablando. Porque a estas alturas de la película, me gustaría saber si a los niños, bueno, y a sus padres, les ha quedado claro el motivo de la visita de estos tres señores de Oriente. ¿O es que sólo han venido a traernos regalos y buen rollo? ¿Era su destino Madrid? Quizá sí, para dar algunos consejos a ese nuevo “grupo de sabios” preparado por el Gobierno para salir de la crisis. Quizá para asesorar al ejecutivo municipal sobre cómo reducir una deuda sin exprimir a los ciudadanos…

 

Sí, a estas alturas ya se me ha olvidado el motivo de su visita… Desde luego al portal de Belén no parece que hayan ido. Toda la comitiva pasó por encima, difícil verlo escondido en la gruta de Colón…

 

 

P.D.: “Si todos fuéramos siendo el niño que llevamos dentro haríamos que este mundo fuera más justo y mejor”, declaraciones del Rey Cobo a un reportero de Telemadrid. Raúl, que grande eres, felicidades.

Preparando el verano

Bueno, primer post del año… y ya estamos a día 4, pasado mañana empiezan las rebajas, es decir, se acabó la Navidad y el invierno toca a su fin, la primavera está a la vuelta de la esquina y hay que pensar ya en los planes de verano, ya sabemos que es más barato si se compran los billetes pronto. Aún no sé qué hacer, la verdad es que el plan guerrero sesentero (Vietnam y Camboya) de mis colegas no termina de convencerme. Necesito algo de primer mundo, bueno, de primerísimo (un viaje al futuro sin necesidad de llamar a Doc). Es decir, Japón. Una comida orgánica a las tantas de la madrugada en el supermercado por excelencia de Tokyo (léase To-kí-o): Precce; una buena bebida en el Nana’s green tea de Yokohama; algunos días de descanso en las playas de Okinawa, disfrutando de sus arrecifes de coral… Vaya, unas vacaciones en toda regla.

 

Pero hay que ser realistas. Si las cosas no cambian -veremos estos días- habrá que cambiar los planes de verano, dejar algunos viajes largos para el futuro. Eso supondría acabar lo que casi me parece una tradición, los viajes de 15 días por el mundo en verano… ¡qué se le va a hacer! En realidad tengo muchos sitios en la cabeza a los que me gustaría ir dentro de nuestro país (o Estado o nación). De hecho, tengo pendiente, y qué mejor que este año, dedicar un mes entero al Camino de Santiago, desde Roncesvalles, una maravilla. Una lástima el verano, seguro que está imposible. Y al igual que la Navidad poco a poco parece perder su sentido. Dentro de nada los peregrinos pensarán que en Santiago les espera un concierto o cualquier cosa en vez del apóstol.

 

Por supuesto algún tiempo hay que pasar en el sur, disfrutando de unas maravillosas vistas a nuestro continente vecino. Y de paso una vuelta por la colonia a comprar algo de tabaco (para consumo propio… bueno, también me puedo plantear algo de suministro, al paso que va la cosa dentro de poco nos pondremos con precios continentales, en algunas cosas somos europeos). Hombre, y los clásicos helados de Tarifa, uno de los mejores pueblos de toda la provincia… Quizá un aperitivo en el Ké, o mejor una primera copa… Como siempre será difícil que todo el grupo coincida, aunque si tengo más flexibilidad de horarios se podría conseguir.

 

La verdad es que se pone uno a hacer planes y a lo tonto se pasa el verano volando. En realidad apenas hay tiempo, y el otoño a la vuelta de la esquina… Joder me estoy estresando,  por lo menos ya he comprado todos los regalos de Reyes, sólo queda la lucha por el roscón en San Onofre…

 

 

P.D.: el naturismo ha muerto, larga vida al “crudivorismo” (como lo cuento).

¡¡¡Feliz 2010!!!

Pues se acabó lo que se daba. Un año y una década menos. Curioso porque cada vez se pasan más rápido… Y curioso también porque nunca pensé que fuera a cambiar tanto la cosa durante este 2009. No ha estado mal, ni mucho menos. Y parece que el 2010 pinta mejor todavía. Pues mis mejores deseos para el próximo año y mis agradecimientos, a todos los que os acercáis a este blog en prácticas.

 

¡¡¡Feliz 2010!!!

El cliente siempre tiene la razón

Eso es lo que tradicionalmente se dice. Sólo hay que darse una vuelta, entrar en una tienda en la que antes has comprado algo y probar a volver con alguna pega… Cuando hablamos de transporte no hay que dar muchas vueltas, y si elegimos un avión menos. Sin embargo, después de leer un artículo en elconfidencial.com, empiezo a pensar que quizá haya alguna esperanza.

 

Por si hay alguien que no lo quiere leer aprovecho para resumirlo brevemente. El pasado martes día 22 un comandante de Iberia explicaba a la tripulación que su espera de una hora dentro del avión que les debía llevar a Gran Canaria era de la propia compañía “por querer ahorrarse una peseta”. Mientras esperaban a la salida, y tras perder dos slots, el empleado de la futura fusionada compañía iba explicando los problemas que surgen con el overbooking. Unos problemas que derivaron en un retraso de dos horas.

 

Sin duda no es quizá la mejor manera de actuar, a pesar de que el cliente tenga la razón. Pero llega un momento, o llegará, en el que la injusticia es tan evidente que es imposible callarse. Además, como dijo el propio comandante “si se da la información, tampoco hay razón para cabrearse”. Precisamente en este mundo de la sobreinformación no nos explican nada en casos como estos. A todos nos ha pasado alguna vez que nos hemos tenido que tragar algún contratiempo en un viaje. Eso de las hojas de reclamaciones está muy bien (os animo a rellenarlas), pero creo que su utilidad no es mucha. Pues no habré escrito… Quizá no siempre corresponde una indemnización, pero seguro que es necesario explicar al cliente lo que sucede e intentar reparar el trastorno que se le ha ocasionado, aunque “(la compañía en cuestión) no sea responsable” de lo sucedido.

 

Y, por supuesto, si vamos a dar explicaciones, no estaría de más que todos los interesados se enteraran. Vaya, especialmente cuando parte de nuestra clientela, en el futuro una parte importante, no habla nuestra lengua. Pero bueno, por algo se empieza, poco a poco, despacito y buena letra.

Carta de agradecimiento

El artículo de hoy llega con un día de retraso, supongo que por las complicaciones que fueron surgiendo ayer, que me hicieron perder la noción del tiempo y la realidad. En realidad casi acabo aquí. A continuación reproduzco la carta enviada por Polanski a Bernard Hénry Lévy y dirigida a todos los que le están (¿-mos?) apoyando durante la que podría ser última parte de su interminable juicio.

 

[Roman Polanski has just sent this letter to Bernard-Henri Lévy, and through him to all those who have argued, for months, in this ordeal he went through and still going through it. At the request of Roman Polanski, we put it online.]

My dear Bernard-Henri Lévy, what you have said in the Swiss press is true — I have been overwhelmed by the number of messages of support and sympathy I have received in Winterthur prison, and that I continue to receive here, in my chalet in Gstaad, where I am spending the holidays with my wife and my children.

These messages have come from my neighbours, from people all over Switzerland, and from beyond Switzerland – from across the world.  I would like every one of them to know how heartening it is, when one is locked up in a cell, to hear this murmur of human voices and of solidarity in the morning mail.  In the darkest moments, each of their notes has been a source of comfort and hope, and they continue to be so in my current situation.

I would like to be able to answer all of them.  But it is impossible: there are too many.  Do you have any suggestions as to how I could reply?  Perhaps in your journal, La Règle du jeu, which has supported me from the very first day?  Perhaps you could disseminate these few words I’m sending you?  I don’t know.  I’ll leave it up to you.

Happy holidays to you and yours — and, through you, to all of these unknown friends whom I am discovering day after day, and who have helped me so much.

My warmest regards

Roman Polanski”

P.D.: Aprovecho para recomendar la web del filósofo francés (http://laregledujeu.org/) que considero de gran interés.

Buscando un móvil libre

A punto de terminar el 2009, y la década, y empezar otra… estoy bastante cansado de la lluvia esta chunga de Madrid, que no es lluvia ni es nada, por supuesto el tráfico imposible, ni bus ni leches, y el taxi peor y más caro. Va a ser cierto eso de que cuando caen cuatro gotas en la capital la gente se vuelve loca, y me parece que hasta el año que viene no tiene pinta de cambiar el asunto. Por lo menos, hay que mirar el lado positivo del asunto, el chirimiri este permite caminar sin muchos problemas (sin que llegue a calar).

 

En fin, contratiempos del clima… Capítulo aparte la agonía que sufrió mi pobre móvil, que aún no ha terminado, para mi suerte. Es increíble lo rápido que ha avanzado el asunto. Hasta hace unos días me impedía recibir mensajes cuando llegaba a un número determinado, algo más de la veintena. Pero desde la semana pasada la cosa empezó a complicarse, por más que borraba (enviados y borradores incluidos) no había manera… Bueno, y por joderse, tampoco me enteraba de las llamadas perdidas.

“Es que es muy antiguo”. Eso me dicen algunos amigos cuando digo que tiene 4 ó 5 años. (Ahora buscando por Internet veo que puede ser del 2006).

 

Bueno, se supone que los teléfonos cada vez son mejores, y parece que duran menos. En mi desesperación por encontrar un nuevo terminal utilicé uno prehistórico que encontré en casa: Motorola V, sí, el que aparece en la imagen, ese de los de la pantallita verde y que no tenía antena (un adelanto en la época) y tenía una tapita, y ocupaba muy poco, un adelanto grande en comparación con el mítico Startac. Un teléfono muy chulo, y toda una declaración de intenciones en la era del 3g, las redes sociales, la web 2.0 y demás cosas… Pero la verdad es que escribir un mensaje con ese teléfono es un infierno, y para colmo también tenía fallos… Así que, después de varios días y de más búsquedas he conseguido encontrar otro terminal algo más moderno, y con el “inconveniente” de tener que liberarlo. Bueno, 8 euros en uno de los locutorios de Lavapiés y listo. Problema resuelto y sin tener que atarme a una compañía.

 

Porque si quieres encontrar un móvil de otro modo, o pagas un precio bastante alto por una auténtica castaña que esté libre, o te comprometes por 18 ó 24 meses con la operadora de turno. Y no nos engañemos, todas roban. No es posible encontrar un teléfono básico, para realizar llamadas y mandar mensajes (que cansino lo de las fotos, el mail, el vídeo, el Facebook…) a un módico precio sin tener que cambiar de número. Mientras esto llega… ¡¡¡larga vida a los libertadores de móviles!!!

CEOE en crisis

Si las entrevistas a los niños de la Lotería pueden sorprender las declaraciones del presidente de Air Comet son incalificables. Recuerdo, por si alguien no sabe de lo que hablo: “no hubiera elegido Air Comet para volar a ningún sitio”. Pues que diga esto el máximo representante cuando cientos de pasajeros se han quedado tirados en varios aeropuertos es, cuando menos, obsceno. Si a su compañía le han hecho la vida imposible los bancos o los Kirchner quizá deba denunciarlo, aunque no creo que eso justifique el atraso de más de seis meses en el pago de los sueldos a los empelados. Curiosamente no ha realizado declaraciones al respecto. Bueno, lo que es curioso es el aguante de los trabajadores si llevan tanto tiempo de retraso en sus nóminas.

 

Y curiosa también la reacción del Gobierno. Según anunció y se ha visto se está haciendo cargo del transporte de los viajeros. Eso sí, un trayecto por persona, nada de ida y vuelta aunque se hubiera pagado. Oferta que supone quitar a un consumidor un derecho adquirido, según explicaba ayer mismo un abogado. La pregunta que me hago es si también se tiene que hacer cargo el Estado del dinero que los inversores perdieron en Afinsa, Forum, Gescartera o en algunas cooperativas de viviendas. Quizá esto suene mal pero es la realidad, ¿por qué tenemos que pagar a unas personas a las que una empresa ha dejado tiradas en el aeropuerto? Mejor aún ¿Por qué a ellos sí y a los de Afinsa no? (No voy a hablar de los excursionistas perdidos porque eso ya es el colmo). Se me escapa tanta solidaridad arbitraria con nuestro dinero.

 

Pero lo más gracioso del caso Air Comet, al margen de estas y otras consideraciones es, en mi humilde opinión, que su presidente lo sea también de la CEOE. Hombre, que el máximo representante de la patronal esté en las portadas de los periódicos no por su éxito empresarial sino porque un juzgado de Inglaterra ha paralizado su actividad, porque no paga a los empleados desde hace meses, porque dice que no compraría el producto que vende… Y mientras, sus compañeros, aplaudiéndole y respaldándole. No dudo de los éxitos que haya podido tener este señor, ni siquiera de que en cuarenta años de negocio sea la primera quiebra. Lo que no parece aconsejable es que en esta situación represente a una de las partes implicadas en una posible reforma laboral. Cierto, también estaría Cándido Méndez…, pero de esta otra parte hace mucho que no esperamos nada.

 

Es más, precisamente por eso, porque de los sindicatos no esperamos nada y del Gobierno (en realidad es lo mismo) tampoco, necesitamos que alguno de los actores del llamado “diálogo social” (que poco me gusta la nomenclatura) esté preparado para afrontar las reformas necesarias. Para ello no sólo es necesario un “programa” serio, unas ideas claras, también es aconsejable una muestra de lo que significa empresa, trabajo, esfuerzo (en definitiva, saber hacer) y algo de éxito -especialmente en estos tiempos- que transmita suficiente confianza en unos empleos duraderos. Por desgracia, cada vez parece más claro que el futuro está en los autónomos. Un período de crisis, dicen los gurús, es también un período de oportunidades.

 

Suerte a todos, y Feliz Navidad, especialmente a los que están en los aeropuertos (¿algún responsable pagará?).

 

Me despido hasta el lunes día 28.

Redes sociales

Mientras se acercan las fiestas de Navidad y el nuevo año toca hacer balance de cómo se ha desarrollado el que termina. Páginas y páginas de periódicos, horas y horas de TV y radio para revisar los momentos más “importantes” o simplemente destacados de este 2009 y para decidir lo mejor y lo peor que ha sucedido. Por supuesto, también están las previsiones para el próximo año. Aunque me parece que ya se ha superado la moda de llamar a los “adivinos” de moda para que echen las cartas en directo y nos digan lo que va a suceder. Serán modas o será que siguen pero que no me entero porque cada vez veo menos la tele.

 

Echando un vistazo a una de esas listas me ha sorprendido que entre las cinco cosas o personas que deberían desaparecer en 2010 se encuentra Twitter (4º). Más sorprendente es que aparezca Hamid Karzai (3º), y esperanzador, porque ya va siendo hora de que alguien diga que este señor es un impresentable (¿es lo mejor que hay allí?). Y es esperanzador que se comente a nivel mundial porque son muchos los países que están implicados en la reconstrucción de Afganistán, a pesar de que desde Europa cada vez hay más ganas de una retirada.

 

Pero paso de Karzai. Me quedo con Twitter y el twitteo, o mejor, las famosas redes sociales. Hace poco tiempo que decidí darme de alta en Facebook. Mis amistades me animaban a ello desde hace tiempo. El hecho de no tener Internet en casa y de pasar de enseñar mi vida sirvieron para evitarlo. No pude hacer nada al llegar a la capital. Es imprescindible estar en una red. Luego te das cuenta de quién es quién y cómo la utilizan. Desde luego hay auténticos profesionales (no quiero decir adictos)… Ponen todos sus pensamientos, sus vídeos, sus fotos etiquetadas, sus grupos, sus juegos… Una locura. Por no hablar de los que intentan quedar a través de Facebook. Hombre, si quieres que nos veamos pégame un toque al móvil.

 

Me alegra que alguien critique alguna de estas redes. Es un poco extraño que en vez de quedar para comentar la vida o para jugar tengamos que hacerlo a través del ordenador. En el fondo todos tenemos la necesidad de mostrarnos, de enseñar parte de nuestra vida a los demás. Y a la vez que nos dedicamos a eso, y a cotillear los perfiles de los “amigos” (“eres más falso que un amigo de Facebook” creo que se dice), o de los amigos de los amigos o del primero que pillemos, no dudamos en criticar esos programas de la televisión dedicados precisamente a indagar en las vidas ajenas. 

 

La verdad es que cada vez me gusta menos. Qué pereza. Me quedo con una recomendación de la revista para hacer negocios y mejorar las relaciones: tomar un buen vino. Mientras, seguiré echando un vistazo por Small World…

 

P.D.: A pesar del comentario del náugrafo este post debería haber aparecido el lunes, espero que hoy pueda ver la luz definitivamente.

¿Información irrelevante?

Esta mañana he podido oír una conversación –o entrevista- entre un gran profesional del periodismo, le conozco y por eso lo digo, y uno de los chavales que ha dado un premio de la Lotería de Navidad… Mucha tela porque el niño no iba más allá de los monosílabos. Pero lo mejor ha sido cuando a la pregunta: “¿y qué te parece la felicidad que has repartido?”, el pobre niño ha dicho: “no sé qué responderte”. En el fondo es un niño que está abrumado, ya tiene bastante con cantar los números delante de la panda de frikis que se acercan todos los años al salón de loterías (y ante toda España por tv).

 

En realidad el problema o el fallo no es culpa del niño. Siempre se dice que si una entrevista no sale bien es responsabilidad del periodista que la hace (hay excepciones). Claro que también cabe preguntarse por la pertinencia de la entrevista. Sí, los niños de San Ildefonso pueden ser protagonistas del día, junto a los premiados. Pero, quizá, ese protagonismo se limita al desarrollo del sorteo, al canto de números y premios. Son los segundos los que deben, si quieren, mostrar su felicidad, decir cómo se sienten (no es muy difícil imaginarlo) y, lo más interesante, explicar a todo el país lo que pretenden hacer con el dinero que les ha tocado.

 

¿Es necesario preguntar a un niño lo que siente cuando ha cantado un premio? Sinceramente creo que no. Claro que tampoco veo necesario escuchar lo que dice un futbolista -no digamos a 15- del partido, la previa, el resultado y demás, y llenan telediarios y periódicos. Por supuesto, no hablaremos de la protección a su imagen… (la del niño, obviamente). Sin embargo, año tras año se repiten las escenas de los periodistas persiguiendo a los pobres niños de la Lotería. Son más típicas que las películas de Semana Santa (¿que sería de nosotros sin Ben Hur o Rey de Reyes en esas fechas?). Es decir, se da por hecho que son objetivos de los periodistas el 22 de diciembre. ¿Qué pasaría si no es así? ¿Caería la audiencia? ¿Dejarían de venderse los periódicos?

 

Probablemente lo único que pasaría es que habría que buscar otros temas con los que rellenar. Bueno, quizá no esté tan mal del todo. Hace algún tiempo, observando detenidamente algunas informaciones, empecé a preguntarme qué me aportaban mis medios de cabecera. Fue por eso por lo que dejé de consumir muchos de ellos. Ahora ojeo titulares en Internet y, en casos excepcionales, leo el artículo o la noticia. Artículos contados: Casimiro G. Abadillo, Jesús Cacho, Carmen Rigalt y Rosa Belmonte. No he conseguido abandonar a FJL, es una adicción que compagino con Carlos Herrera. Ambos hacen las mañanas más animadas, sin duda. También me he suscrito a alguna revista, dentro de poco algunas.

 

Pero la idea en cuestión sigue rondándome la cabeza. ¿Qué aportan los medios que consumimos? O mejor ¿por qué medio estaría dispuesto a pagar usted? No, no pagaría por oír a  una persona no humana decir lo que siente al “ganar la copa de ___” o “cantar el premio x”. Está claro que muchos ciudadanos están dispuestos a pagar por DVD’s, Cd’s, cafeteras, cuberterías, vajillas, televisiones, decodificadores de TDT, etc… Eso se ve cada día. ¿Conocemos a alguien que pague por el periódico, o algún medio de información en otro formato? Si ese es el futuro (en EEUU ya están en ello) y yo así lo creo, mucho va a tener que cambiar el mensaje que se lanza desde los medios. ¿Qué información me aporta usted cuando leo su diario, escucho su radio o veo su tv? Esa es la pregunta para la cual, en muchos casos, no hay respuesta.

 

P.D.: Por un error incomprensible no ha salido publicado el post de ayer (Redes sociales) a pesar de haber sido escrito. Mis disculpas. Mañana estará disponible.

Música japo para el finde

A pesar de la hora (ya he recibido algún comentario crítico por postear a con retraso), no me resisto a dejar un breve comentario, el último de la semana. En realidad es una aportación moderna (?) que he descubierto en la red. Se trata de un grupo japo que, en parte, me recuerda al típico grupo que surge para sacar pasta a los adolescentes y a los devotos de la modernidad...

Se llama M-flo y aquí tenéis un enlace para ver uno de sus vídeos...

 

http://www.youtube.com/watch?v=PKWkWtIP8G8

 

 

Soluciones a la crisis periodística

La APM ha presentado el último Informe Anual de la Profesión Periodística (el sexto que se realiza). En realidad no ha habido muchas novedades: aumento del paro (más de 3.000 periodistas a la calle este año), continuación del trabajo precario (mil eurismo, todo tipo de contratos, excepto indefinidos, horarios interminables) y pérdida de confianza de la audiencia (tampoco la tenemos los que hemos trabajado en ellos). Habrá que hacer un repaso detenido al informe porque promete.

 

Más interesante me ha parecido una especie de declaración (mucho más breve, una hoja) firmada por la APM en la que, además de exponerse los hechos, se habla de posibles salidas a la lamentable situación de los medios en la actualidad. Me quedo con dos puntos: una crítica a la poca creatividad empresarial y la petición de “un plan de ayudas”. Del primer punto sólo diré que estoy de acuerdo, aunque habría que preguntarse si también los que trabajan en los medios pueden aportar algo más. Vamos, no hace falta preguntarlo...

 

En cuanto a lo segundo… No se me ocurre mejor plan que mantener en cada comunidad autónoma una televisión pública (en algunos casos con varios canales) acompañada de su correspondiente radio. Mientras se dice que la crisis ha reducido la independencia de los medios (necesitados de dinero) se solicita más pasta al Gobierno. Pues vale. Mientras no consigamos que la empresa subsista gracias a la venta de su producto estaremos en una crisis permanente, semejante a otras industrias emergentes en nuestro país (¿cine, por ejemplo?) a las que, por cierto, no dudamos en criticar.

 

Por cierto, muy interesantes los comentarios, preguntas y el pequeño debate surgido tras la presentación. Me quedé con las ganas de dar alguna opinión, pero no es plan de ir haciendo amigos tan pronto. Y comparto la opinión de otra asociada sobre el llamado “periodismo 2.0” (por cierto, cada vez más fomentado en TVE): simplemente de coña.

Pensando en positivo

Hoy ha sido uno de esos días en los que se puede poner a prueba el poco optimismo que tiene un pesimista. La cosa empieza bien, resulta que el billete que pone Turista significa Preferente (cuestiones de organización de Renfe) lo que se traduce en un viaje más cómodo (y ya, porque la suerte no da para más) que permite mantener la lectura durante todo el trayecto, superando el cansancio, el sueño… Pero las apariencias engañan.

 

Cambio de planes al llegar a destino. Bueno, no está mal del todo. Pasaré por la Oficina de Turismo para ver si hay un bus que me venga bien. Consigo un mapa y me doy cuenta del tirón que tiene la muestra La Casa de Alba. Una señora pregunta por “la exposición”, como si no hubiera otra en la ciudad, y la pobre que le atiende, con gesto de “vaya tela” me confirma que son muchos los que pasan por Sevilla para cotillear a los Alba. Reconozco que un servidor también, después de ver a la familia.

 

Pues toca andar a mi primer destino: pequeña empresa en el centro. Visto lo visto, mejor me voy a pata. No se puede hacer de otro modo en una visita tan corta, olvida el bus y el coche, imperdonable coger el metro (ni para ver cómo ha quedado), hay que ver y oler Sevilla, y oír a sus vecinos. Pues en esas estamos, no se va a echar atrás un tío del norte (allí sí que hace frío), y total, por 4 gotas, 5, 10, 15, 40… Joder, ¿me están regando? Sí, el chaquetón es impermeable, está claro…, pero parece que el pantalón y los zapatos no. Bueno, después de una ducha mejor cojo un taxi y sigo mi camino, en remojo. Por suerte, cuando ya me deja en mi destino (a cinco minutos andando) ya casi no llueve. “Hoy va a ser un buen día”, esa es la actitud. “He pasado por situaciones peores, esto ni es frío ni nada de nada”.

 

Las cosas cambian. Alegra ver a la familia, caras agradables y la ilusión de un proyecto que, con trabajo y poco a poco va dando frutos, tiene perspectivas. Un poco de calor, se va secando la ropa y al segundo destino: “la exposición”. Tras un paseo por el centro con visita a El Salvador (impresionante la restauración, merece la pena) llego al Museo de Bellas Artes… Y menos mal que llevo música (hoy clásica, es lo que pega y tengo que recuperar mi superficial afición a la ópera)… Que haya cola para entrar pase, pero que esté formada (al 100%) por el público de DEC, Sálvame, o cualquier otro programa del corazón… es demasiado. Pero lo mejor es el conjunto que llega, seguidoras del Tomate como poco. (Atento a la música). ¡¡¡Y encima se intentan colar!!! (Música, música). Joder, y la conversación de “no me gusta que la gente se me cuele” para disimular… Al carajo la música. Me quito uno de los cascos (importante mantener el otro, sólo es un paréntesis) y con mi tono “más agradable” aclaro que yo estoy ahí y que vengo de lejos (bueno, para ellas vengo de otro planeta). Retomo la música tras las risas de cortesía y tras aclararme que su autobús de Málaga ha tardado mucho.

 

La fila avanza rápido, menos de diez minutos, varias arias y recitativos y llegamos a la entrada… Una pena, llega el grupo (para hacerle una foto) de mis “amigas” malagueñas. No tienen tiempo de pasar, tienen que acercarse al Parlamento, o a Canal Sur, lo mismo da que da lo mismo. Un respiro, y una lástima. Al entrar a la primera sala se puede contemplar el retrato de Fernando Álvarez de Toledo (obra de Tiziano) en su madurez  -más impresionante que el de al lado, de juventud, pintado por Rubens-. Brutal, las arrugas en la frente, la larga barba, la mirada, armadura de gala y bastón de mando… La imagen no es él, sino lo que representa: el cumplimiento de la Ley, los Tercios de Flandes, el gobierno de los Austrias Mayores… ¿Dónde van es@s? ¿Dónde creen que entran? ¿Piensan que verán las fotos de Eugenia, de Cayetano o de los otros hijos de la actual duquesa? Es Arte, Historia… Sí, me gustaría haber cogido el bastón de mando y echarles, o mejor, que lo hiciera el III Duque, y de paso que se pasara por  Dueñas…

 

Finalmente puedo disfrutar la exposición… La lluvia no vuelve, la comida y la tarde genial, el error de los camareros del Starbucks se olvida con la llamada de una amiga… Pero la última prueba está por llegar. Y mira que uno está siendo positivo. Encontrar asiento en el tren se complica. Por un extraño motivo al presentar el billete me dan un ticket con un nuevo asiento. El vagón no cambia. Da igual. El caos ha hecho acto de presencia. Cruzar de un coche a otro cuesta más de cinco minutos. ¿A qué están jugando? ¿Tan difícil es colocar las cosas y sentarse?

 

Prueba superada. Encuentro un asiento en un vagón lejano y solitario. Estoy de suerte. Anuncian Quantum of Solace… Ya es hora de que alguien ponga un poco de orden. Un día redondo, vaya.

Demasiada publicidad

Realmente no quería dedicar este blog a la política, que no centrara los comentarios o posts. Pero a nada que siga uno la actualidad se le empiezan a ocurrir cosas, a veces lo primero que llega a la cabeza son insultos, risas o simplemente ganas de desconectar. Es lo que me suele pasar con tantas reuniones en busca de no se sabe qué. Algo a lo que el actual Gobierno de nuestro país es muy dado. Hay reuniones para todo tipo de cosas. Y luego se ponen en marcha comisiones para seguir estudiando los asuntos. Y pasan los días y los meses y no pasa nada. Bueno, pasa que se pierde el tiempo y nuestro dinero.

 

Ayer tocaba Conferencia de Presidentes, la cuarta. Y hubo mal rollito. Se ve que los del PP están endureciendo la postura, quizá por el miedo -que empieza a tener Rajoy- a una posible activación del Gobierno que suponga una mejora de la situación económica y, por consiguiente, una disminución de sus posibilidades de llegar a La Moncloa. Lo que antes se podía pasar, tres buenas intenciones en 19 folios, ahora ya no se traga. Así que, animados por el miedo al futuro y la responsabilidad, los barones del PP decidieron pasar de la “foto finish” y dar plantón a ZP.

 

Con tantos asesores como debe tener, ¿no hay ninguno que sea capaz de calmarle los ánimos cuando no consigue una foto? Da cierta vergüenza cuando una reunión no sale según lo previsto, cuando alguien le lleva la contraria y dice no a una foto, a un documento en blanco o a unas palabras vacías. Enseguida saca la palabrería y empieza a disparar al contrario. Si hay algún fracaso la culpa es del resto, que son malos y quieren acabar con él. De verdad, demasiado infantil todo, ¿no? Pues ayer se volvió a repetir la escena a eso de las 21.00 horas, cuando salió el presidente a criticar la actitud de los populares por no firmar el documento en cuestión.

 

Y una vez leído el texto (19 páginas, os animo a ello, siempre es mejor enterarse de las cosas de primera mano) se puede decir que la intención es buena y…, y…, y poco más. En la intención también incluyo los puntos propuestos por el PP. ¿Hace falta un día de reunión para proponer la creación de cuatro grupos de estudios y para decir a las comunidades autónomas que sean más eficaces? ¿o para decir que se va a estudiar una reforma laboral –por supuesto con la autorización de los sindicatos- a partir de enero y un cambio en el sistema de pensiones?

 

De sobra es conocido (bueno, ya la verdad es que tengo dudas con el nivel que hay) que uno de los problemas de Felipe II era su obsesión por controlar todo lo que pasaba en su Reino, a pesar de contar con los Consejos-Ministerios. Una obsesión que creaba problemas porque, en ocasiones, su aprobación o sus iniciativas llegaban con tal retraso que resultaban obsoletas, especialmente cuando se trataba de las Indias. Hoy en día nos movemos en un espacio mucho más reducido (nada más lejos de Canarias) a una velocidad mucho mayor (Internet), y, sin embargo, las decisiones de los gobernantes en nuestro país se retrasan entre su obsesión por la imagen y, lo que es peor, su incapacidad.

 

Son muchos los que han propuesto soluciones a la situación actual de nuestro país, sin necesidad de reunirse con los presidentes de las comunidades autónomas, el rey o los llamados “agentes sociales”. Ayer, sin ir más lejos, leía un comentario de uno de ellos. Si habéis conseguido llegar hasta aquí os animo a pinchar y echar un vistazo, aunque sea rápido, al análisis de Jesús Cacho. Seguro que no estuvo un día entero para escribirlo.

"Vindiciae contra tyrannos"

Impresiona un poco la foto de Sivlio Berlusconi con la cara ensangrentada, mucho más el catedralazo que le dieron (seguro que se puede ver en youtube y, por supuesto, en todos los telediarios). Nariz rota y varios dientes partidos. Desde luego el agresor, un pobre hombre con problemas mentales –o eso dicen informan-, acertó de pleno, aunque si pretendía un daño mayor falló. Según el propio Berlusconi, “un centímetro más arriba y habría perdido el ojo”. Vaya tela. Se supone que esta tarde, a lo sumo mañana, saldrá del hospital San Raffaele de Milán. Veremos nuevas imágenes, la cara hinchada quizá, y nuevas declaraciones del primer ministro. Tengo curiosidad por oír su mensaje.

 

Pero al margen de lo que pase, y de lo pasado, resulta también sorprendente comprobar cómo algunos ciudadanos aplauden al personaje que ha atacado al primer ministro. Ese tipo de reacciones dan una idea clara del doble rasero que utilizan algunas personas a la hora de medir los comportamientos ajenos. ¿De verdad se puede aplaudir un ataque de este tipo? Si admitimos que la respuesta a un comportamiento, digamos, ilegal (da igual que hablemos de corruptelas, asesinatos, violaciones, trafico de…, lo que sea) sólo debe venir de las personas a las que hemos otorgado esa potestad, resulta inadecuado el respaldo a acciones como la de ayer.

 

Está claro que cuando alguien que nos cae mal recibe un revés en el fondo nos alegra (aunque sepamos que esté mal, exceptuando a los casos de justicia poética), pero, desde luego, no manifestamos nuestro estado de ánimo (quizá a nuestras amistades). Sin embargo, en el caso de Berlusconi ha habido ciudadanos que se han reído, aplaudido o, simplemente, han felicitado al tipo que le tiró Il Duomo a la cabeza. Y lo han hecho por escrito y ante todo el mundo, es decir, por Internet. Y al ver ese tipo de reacciones me tengo que preguntar si entonces hay casos en los que es posible que los ciudadanos juzguemos los comportamientos, sentenciemos y ejecutemos las condenas (cuando procedan). He de reconocer que más de una vez he llegado a considerar lícito (¿incluso una obligación?) poner freno a algunas actuaciones, principalmente de gobernantes.

 

Es un debate interesante (lamentablemente no permitido por la masa superficial). De hecho, no es nueva la cuestión de la legitimidad de acabar con la opresión política. Y ahora que lo pienso debo echar un vistazo para refrescar el asunto. Algo que también recomiendo a todos aquellos que, ayer, se reían y aplaudían al italiano que agredió a su primer ministro. Al final va a resultar que somos muchos los que coincidimos con las ideas de Juan de Mariana. Por supuesto, algunos no lo saben y es más, sólo coinciden dependiendo del signo político del tirano en cuestión. Una pena en ambos casos.

Serrano en crisis

Aprovechando que tenía que recoger un DVD de esos con los que te regalan un periódico, me acerqué a la oficina del diario (ABC para más señas), que se encuentra en el barrio de Salamanca. Lástima que la oficina cierre tan pronto (19.00) porque mi viaje fue en vano y tendré que volver otro día, es decir, más pérdida de tiempo. Por lo menos el viaje me sirvió para comprobar de primera mano el estado en que se encuentra la famosa calle Serrano, en obras desde hace meses. Otro de esos proyectos magníficos que realiza el ayuntamiento pero que, lástima, parece que en su desarrollo se ha llevado por delante a unos cuantos.

 

El recuerdo de anteriores navidades por la zona era bien distinto. Coches que no paraban de pasar, aceras llenas de gente con bolsas, niños jugando en los caballitos cerca de Ortega y Gasset, ciudadanos preparando los regalos en las tiendas, paseantes por la plaza de Colón… En fin, bastante vida. Por supuesto, ordenada; nada que ver con el centro, abarrotado por la masa que apenas deja caminar. Eso era el pasado, bueno, el pasado de hace doce meses, no mucho más. Y supongo que también será el futuro (digamos en 24 meses). Desde luego la actualidad es bien distinta.

 

Que los responsables municipales deben mejorar la ciudad es obvio. Que no se puede hacer a cualquier precio creía que también lo era. Es llamativo el número de locales vacíos en el tramo de Serrano entre Juan Bravo y Alcalá. Sin ser la calle más cara (la primera sigue siendo Preciados) está claro que era un punto de referencia, una de las más importantes por el tipo de tiendas que se pueden encontrar. En su mayoría siguen ahí, pero otras, que completaban la oferta, poco a poco están desapareciendo.

 

Si tenemos en cuenta el número de coches, hartos de los cambios de carril, que ya no circula por la vía, las personas que, hartas de esquivar zanjas, han decidido cambiar de recorrido, la escasez de luz (algunos tramos sólo cuentan con la iluminación navideña), el resultado es una estampa siniestra. Las obras han dado un respiro y los peatones han ganado espacio en las aceras, aunque sea poco. Pero todavía queda trabajo por hacer y el paseo por Serrano resulta frío. La oscuridad de la calle te lleva a pensar si lo que estás haciendo (entrar en una tienda) realmente es lícito. Casi mejor que no haya luces que te señalen culpable.

 

Está claro que las mejoras traen inconvenientes momentáneos. El problema es cuando se convierten en permanentes. La calle Serrano volverá a recuperar su vitalidad en un tiempo, estoy seguro, como lo apuntaba arriba. Pero, ¿era necesario que la perdiera? Ahora que la sostenibilidad está de moda, me pregunto si es posible aplicarla también a las obras cotidianas que inundan la ciudad. Para realizar un proyecto no es suficiente pensar en los beneficios futuros, es imprescindible que su ejecución repercuta lo menos posible en la vida diaria de los ciudadanos y desde luego es injustificable que implique el cierre de los negocios que dan prosperidad real a un barrio.

¡Ya llegó el EGM!

Hoy hemos conocido los datos de la tercera oleada del EGM, la última del año. Tenía curiosidad, había muchas especulaciones en la COPE. Se daba por hecho que se consolidaba el tercer puesto (es decir, la pérdida del segundo) pero la duda estaba en el número de oyentes final. ¿La bajada sería catastrófica o, como la economía, algo sostenible? Pues me parece que la primera opción. La Mañana pierde 631 mil oyentes, la cadena 535 mil y se sitúa a 700 mil de Onda Cero. Una pena. Si hacemos caso a la noticia oficial publicada en la web y al comentario de Cristina la cosa promete ser chunga. Demasiados comentarios genéricos.... Me parece que los resultados han debido hacer cierto daño en la sede de Alfonso XI (donde, por cierto, se manifestaba un grupo de trabajadores el otro día porque empiezan los despidos).

 

Pero esto sólo es una parte de los datos del EGM. La otra parte, la verdaderamente divertida, es la lectura que hacen todos los medios. Está claro que la Cadena SER lo tiene fácil. No importa quien presente los programas que siempre van a estar en el primer puesto. Será que vende la “imagen de marca”, como dijo Nacho Villa, aunque él se refería a la COPE… A lo mejor los postes, a lo peor fallos en la encuesta. Resulta raro que todo el mundo hable de un programa y una persona y resulta que nunca alcance el primer puesto.

 

Lectura distinta es la que hace el segundo clasificado, especialmente cuando hay cambios. Es lo que ha pasado con Onda Cero, ya subió en la anterior oleada pero ahora se consolida y es la idea que se vende. Las cadenas que no lo tienen tan claro ya empiezan con los bailes de cifras. De la COPE ya he hablado. Me quedo con RNE y la lectura de Ana Blanco en el Telediario: “Es la cadena que más ha crecido, con un 12’5%”. Vamos, que no la escucha “ni su”. Por un lado no es la única que aumenta oyentes, por otro todavía tiene mucho que crecer porque está en última posición. Mucho ánimo. Y Punto Radio, en línea con la COPE, perdiendo audiencia.

 

Queda por cifrar el respaldo de Esradio (es decir, Federico & Co.). Los datos que han ofrecido, basados en una encuesta de Sigma Dos, la sitúan en segunda posición en Madrid. Veremos qué dice el EGM. Teniendo en cuenta que hace dos días se quejaba de la falta de publicidad no me queda claro si la cosa va bien o simplemente están maquillando como en la COPE, en el fondo se parecen. Sí es cierto que Es La Mañana y Es La Noche están entre los podcasts más descargados de iTunes. Tres meses después de empezar muestra un interés más allá de la curiosidad.

 

Habrá que esperar, sin duda, la próxima oleada para ver un resultado más fiable con el que hacer previsiones. Por lo pronto me atrevería a decir que la audiencia ha premiado la coherencia.

 

Para comparar versiones dejo también varios links de periódicos digitales:

 

elconfidencial (se ve que Jesús Cacho no ha perdonado a Federico, o que debe algo a Nacho Villa)

elconfidencialdigital (Apezarena directamente no ha perdonado a nadie)

prnoticias (me parece que van a su rollo, y a reírse un rato).

Visión comercial

Creo que antes de empezar con este post debo aclarar que no recibo ningún tipo de subvención, ayuda o, mejor dicho, patrocinio, por parte de nadie. Aclaro esto porque hoy me vuelvo a referir a esos grandes almacenes que, incluso sin nombrarlos todos sabemos de lo que hablamos. Está claro que la decoración de estas fiestas no la han trabajado mucho… Creo que en Cortylandia hay menos muñecos que otras veces, ya sé que cambia, pero parece que hay más espacio… Es lo mismo. Se entiende que la crisis nos afecta a todos, más o menos, aunque está claro que no por igual.

 

La situación de este año impone decoración austera, pero eso no quiere decir que haya que ofrecer mejores (o simplemente más) servicios a los clientes. Hace unas semanas pasaba por el complejo de Azca y al subir por Raimundo Fernández Villaverde pude comprobar cómo la burbuja inmobiliaria no se ha pinchado… La torre que sustituirá al emblemático Windsor (¿qué pasó con ese incendio misterioso?) va a buen paso. No creo que tarden mucho en terminarla y espero poder conocer pronto cómo se reorganizará el centro comercial de la zona. Se supone que el nuevo rascacielos albergará oficinas y tienda… Ayer me habría preguntado “¿y qué más van a vender?”. Eso habría sido ayer…

 

Hoy las cosas han cambiado y he comprobado cómo aún hay muchas cosas que ofrecer en una tienda de 7 plantas. En realidad es bien sencillo. Sólo hay que pensar las cosas que un ser humano necesita para vivir. A continuación las distribuyes por las plantas del edificio y punto. Una vez que has colocado lo básico tienes que empezar a pensar en esas cosas accesorias, a veces inútiles, que dan algo de color… Y, claro está, en las útiles.

 

Esto último debió pensar alguien para abrir, hace unos días en la séptima planta del edificio de Callao un SPA, con solarium, tienda de cien mil tipos de té, y chorradas varias, todas relacionadas con el bienestar de cuerpo y mente. O de eso se trata. No está mal la idea aunque creo que aún hay que perfeccionar algunos acabados. Además, se podrían diferenciar un poco más las zonas de venta de productos de las de servicios. En cualquier caso, los grandes almacenes ya han puesto a la venta algo nuevo. La verdad, no sé cuándo piensan dar el salto definitivo… A falta de un horario 24 horas no estaría de más unas camas, sólo hay que comprar un edificio más en Preciados y llenarlo de camas, el resto de servicios ya están disponibles.

Una vuelta por el centro

No he podido evitarlo. Aunque me supera el centro de Madrid en Navidad, he tenido que acercarme a dar una vuelta. Así que el sábado me acerqué a Gran Vía. En principio, con la intención de hacer algunos recados y disfrutar de un buen paseo. Pero, como era de esperar, la cosa se complicó. De hecho, llegando a Callao puse rumbo a Malasaña y el Happy Day. Localización indispensable en el barrio moderno de la capital. Bagels, cupcakes, tartas… al estilo neoyorquino. Con suerte se puede disfrutar de la única mesa del local. Y el precio no es alto. (Bueno, más información en cualquier guía de Madrid). Espero que tengan suerte y prospere el negocio, una pequeña ampliación para añadir algunas mesas estaría genial.

 

Y tras el reposo, indispensable, vuelta al barullo. Por suerte el segundo intento fructificó. Pude pasear, disfrutar con el árbol de Navidad y la pista de patinaje (parece que la montó Micro-Machine) de Callao, y con el paisaje humano. Un paisaje que me hizo dudar, ¿estamos en Navidad o en Carnaval?  No consigo entender por qué desde hace algunos años personas (humanas) de distinta condición y edad disfrazan sus cabezas en estas fechas. Que te compres un sombrero de Rudolph puede tener su pase (aunque estés haciendo el ridículo), pero que te pongas una peluca larga rosa, amarilla o naranja (es decir, de cualquier color llamativo), unas alas de mariposa con luces, ¡¡¡unos cuernos!!!... no sé, no termino de entender el asunto. Quizá el 28 de diciembre. Y lo peor es que no se trata de niños, seres inconscientes, o jóvenes, ajenos a la responsabilidad, sino que hay grupos de señoras, sí, señoras, todas ellas con sus cuernecitos rojos iluminados; señores con sus familias, con sus alas de mariposas (con luces)…

 

Pero lo mejor, algo que nunca pude imaginar, y que empiezo a dudar si realmente lo llegué a ver, es ver a gente… ¡¡¡haciendo fotos a El Corte Inglés de la calle Preciados!!! Joder, estás esquivando al grupo de niñas que van en fila india, sujeta una a otra, a los padres con los carritos, a las parejas con los perritos (en los bolsos, claro), a los que piden firmas, los que venden bolsos, cd’s, dvd’s… y de repente ves a unos cuantos con cámaras que crees están enfocando a un amigo, familiar o algo así. Pues no, error. Te giras y compruebas (con estupor, sorpresa, incredulidad?, no sé) que apuntan a los grandes almacenes. Claro, te giras y piensas que se te escapa algo en la fachada. Pero no, por mucho que te fijes sólo puedes ver luces blancas (que forman el símbolo de la nieve en distintos tamaños)… Visto lo visto, mejor te pones los cascos, y echas a andar, contento después de haber descubierto un nuevo monumento, y pensando qué gorrito comprar para el día 24, la verdad es que el de Rudolph tiene su gracia.

 

Llegó el puente

La verdad es que es viernes antes de puente. El que lo tenga, claro. No es mi caso. Pero con tantos médicos y tantas cosas en la cabeza, no me voy a detener en la actualidad reciente. Prefiero echar un vistazo por la ventana, disfrutar con el ya tradicional atasco de Santa María de la Cabeza (también gracias a una obra de Gallardón, que, por cierto debería terminar este mes). Un embotellamiento (hace tiempo que no utilizaba esta palabra) que reúne hoy a más gente de lo habitual. Es hora de salir a disfrutar de 4 días de descanso, aunque sea a 50 kilómetros y con 2 horas de atasco.

 

Son muchos los que se van pero, aunque no lo crean, llegarán más. No sé que pasa con Madrid en el puente de la Inmaculada (sí, no el de la Constitución, y menos este año), pero se llena de visitantes. Imposible pasear por el centro (Preciados y alrededores), quizá sí por la plaza de Oriente. Es un ensayo de la Navidad, entonces es la locura  (encima con bolsas, y regalos, y compras de última hora, y el turrón que no se acaba nunca…), así que ahora es un buen momento para echar un vistazo, ya están las luces modernas puestas, los belenes (con permiso del Gobierno), los árboles. Además, todavía pueden gozar del metrobús a 7’40 euros, una suerte, porque desde el 1 de enero costará 9 eureles. No, aquí no podemos echarle la culpa al de siempre, esta vez el Consorcio de Transportes es el responsable.

 

En fin, que habrá que echarse a la calle, a disfrutar con lo que nos ofrece la ciudad, o eso intentaremos. Un buen starbucks (mocca y praliné) en la mano y algo de abrigo es suficiente para dedicarse a la contemplación urbana. Adiós a los que se van (traidores) y bienvenidos los que han decidido llenar El Corte Inglés de Preciados (por suerte no conocen el de Castellana, y queda un poco lejos).

Cuando la necesidad aprieta...

Hasta la fecha siempre había asociado el butrón con joyas o dinero, es decir, robos a bancos o a joyerías, aunque en los primeros se puede encontrar de todo. Hombre, ya que te arriesgas, y haces un agujero grande pues a por todas y a por lo que pilles, por lo menos que te de para algún tiempo de descanso. No tiene mucho sentido tener que ir agujereando paredes por toda la ciudad: mucho tiempo y mucho riesgo, innecesario. Una buena selección debería ser suficiente.

 

Eso es lo que pensaba. Está claro que me equivocaba a juzgar por los hechos de Coslada. “Tres rumanos hacen un butrón en un bar para robar comida congelada” titula hoy el ABC en su edición de Madrid. Sí, me he tenido que leer la noticia porque no podía dar crédito a lo que estaba leyendo. Sobre todo cuando en la parte superior de la página se puede ver a un paisano atracando a punta de pistola (falsa), mucho más rápido y barato. También es cierto que ya le han cogido otras veces…, mejor aún, menos riesgo y hasta la misma productividad.

 

Pues no pensaban así los rumanos, por lo que se ve. Ante la falta de comida, o quizá pensaban venderla, debieron pensar que en lugar de atracar un banco para poder comprarla después, pues mejor robarla directamente. Claro que también cabe preguntarse la elección de un bar en vez de un supermercado (no haré publicidad), que hay muchos por ahí y la posibilidad de elección es mayor.

 

Y lo que no logro comprender es el método. Entras en un colegio (IES Miguel Catalán) saltando la valla, haces un agujero en la valla que lo separa del restaurante por la parte de atrás y luego, para pasar desapercibidos, metes la comida, la congelada, en cubos… Claro, vuelves a saltar la valla ya de camino a casa y pasa un coche de la Policía Local (tan atenta en estos momentos de crisis)... lo difícil es que no se den cuenta de nada.

 

Muy mal debe estar la cosa si hay que montar tanto jaleo para robar algo de comida congelada… Visto lo visto, las autoridades pertinentes podrían cursar invitaciones para asistir a los cientos de cursos-presentaciones-exposiciones-performances-etc. gastronómicos que se realizan en la capital cada día (sí, los que sacan siempre en el telediario de Antena 3) en lugar del político de turno. Vamos como la iniciativa periodística “una tertulia un parado” pero más provechoso.

Camino de La Moncloa

Siguen pasando los días, sigue aumentando el paro, sigue la oposición esperando que el tiempo haga su trabajo y el Gobierno, poco a poco, con mucho retraso, parece que va perfilando su postura. Ahora que ya estamos saliendo de la crisis, que es el principio del fin, que ya se ve la luz al final del túnel, que ha pasado lo peor y que hemos tocado fondo, resulta que se empieza a hablar de reforma del mercado de trabajo. Por supuesto con el acuerdo de la llamada mesa del diálogo social y con el lema (sólo eso) de protección al trabajador. Es decir, se tardarán algunos meses en realizar pocos cambios.

 

No deja de ser esperanzador que las cosas se hagan aunque sea poco a poco. O tal vez sí. Porque estos cambios insignificantes sólo servirán para alargar más una situación insostenible y retrasar las necesarias reformas que vienen reclamadas, entre otros, por los compañeros de filas del Gobierno, principalmente MAFO y Almunia -desde luego los más destacados-. Estas tímidas modificaciones podrían dar la razón al ex presidente del Gobierno (quién diría que le echaríamos de menos) cuando dijo que podríamos estar arrastrándonos por el suelo durante años. Claro que, ya se sabe, lo importante es proteger a los trabajadores. Hay quien no se entera de que la mejor protección es un buen trabajo (“es la mejor política social”, decía otro presidente, ahora también ex y también echado en falta).

 

Pero quizá lo mejor, bueno, lo más gracioso o llamativo, es que estas leves reformas, lejos de ser el “testamento político” del presidente, serán su aval para un nuevo mandato. Mucho va a tener que cambiar el partido mayoritario de la oposición para las elecciones de 2012 si quiere llegar a La Moncloa. Quizá sea necesario otro “no cambio” como el de Valencia, otro giro a ese “modelo Rajoy” (es decir, sentarse a ver cómo caen… o no), tan celebrado por algunos. Con un poco que mejore la situación económica, y en 2 años será muy complicado que no lo haga en asuntos de paro (más que nada porque no se podría aguantar y el Gobierno lo sabe), la opción del PP simplemente seguirá siendo la segunda.

 

Las elecciones del 2008 supusieron un respaldo a la política de Rajoy. Muestra de que la famosa “crispación” inventada por ZP (¡Ay Iñaki…!) se había vuelto en su contra para favorecer al PP. Aumento de algo más de 400 mil votos por algo más de 38 mil del PSOE, extraídos los últimos de la bajada de los partidos “radicales” (ERC, PNV, IU). ¿De dónde salían los del PP? Creo que es obvio. A vuelta de Valencia, elecciones con aparentes victorias populares: Galicia y País Vasco. En el primer caso más por el Gobierno impresentable que por el buen candidato, de hecho, ¿en cuánto se cifró el aumento de votos? Una pena. Lo del P.V. es de chiste. Se pierden escaños y se celebra porque se creará un nuevo gobierno del PSOE (después de los despueses, todo vale). En las europeas una victoria como en Galicia.

 

¿De verdad piensa alguien que a juzgar por los resultados puede haber un cambio de Gobierno en el 2012? Seamos sinceros. Lo único que importa es la comida y el bolsillo. Da igual si una generación vive peor que la anterior, como se empieza a apuntar. El aumento de impuestos servirá para mantener los nuevos subsidios (para los pocos que lo piden, la mayoría prefiere la economía sumergida) por tiempo suficiente, siempre y cuando acompañe un levemente significativo (¡a jugar con el lenguaje!) aumento del empleo.

 

Creo que va siendo hora de que los candidatos a la sucesión de Rajoy tomen posiciones. Esperanzistas y gallardonistas pueden irse preparando porque, a pesar de sus escasos resultados, nadie duda de la capacidad de Feijóo. Habrá que estar atentos a los movimientos internos, a lo mejor hay un nuevo candidato para 2012… (Se me está pegando el optimismo de ZP).

 

P.D.: Vaya tela con el premio FAES de la Libertad, ¿quién es el responsable de la escultura?

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